El gobierno busca rescindir el convenio que estuvo vigente y que tenía a una UTE conformada por grandes empresas a cargo de la construcción, para luego volver a licitar y finalizar la obra. Resta completar casi un 20%.

El Segundo Acueducto para el Interior fue la única obra hídrica en el Chaco priorizada por la gestión nacional desde que asumió, hace un año, con una intención firme de garantizar su finalización dado su alto grado de avance físico, en un contexto general de paralización casi total de los trabajos en todo el país. Con un 83,5% de avance físico y un 66,10% de avance financiero , el presupuesto oficial para construir este acueducto alcanzaba $ 15.728.698.710. Desde fines de 2023, la obra fue interrumpida y durante todo 2024 no presentó más avances.
En ese marco, las gestiones y esfuerzos del gobierno chaqueño se enfocaron en buscar alternativas para su reactivación y finalización , dada la importancia estratégica para abastecer con agua potable a gran parte de la población del interior provincial.
En su reciente informe ante el Congreso Nacional, y ante una pregunta formulada por la senadora por el Chaco María Inés Pilatti Vergara (PJ), el jefe de Gabinete de Ministros, Guillermo Francos respondió sobre lo previsto por el gobierno argentino para este acueducto de 512 kilómetros de extensión.
“El convenio vigente se encuentra en proceso de rescisión entre las partes. Una vez finalizado este procedimiento, se llevará a cabo un nuevo llamado a licitación para la finalización de la obra, y la Nación será responsable del contrato”, dijo Francos en base a información de la Secretaría de Obras Públicas.

Dentro de cambios radicales en materia de obra pública, en octubre pasado, el gobierno nacional resolvió la disolución del Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (Enohsa) tras calificarlo como “un antro de corrupción”. Era ese organismo el que aportaba el financiamiento para el segundo acueducto, aunque sus funciones y obras fueron traspasadas a la Secretaría de Obras Públicas de la Nación, dependiente del Ministerio de Economía.
Para Ariel Ledesma, secretario general de UOCRA Chaco , será clave en esta reconfiguración de la obra con una nueva licitación, fijar “precios nuevos” para que las empresas constructoras –ya sea las actuales, si se presentan nuevamente, u otras- puedan finalizar el 20% restante con valores actualizados.

Contratistas a cargo
La Unión Transitoria de Empresas (UTE) conformada por Supercemento SAIC, Rovella Carranza S.A. y CPC S.A. ganó la Licitación Pública Nacional e Internacional Nº 01/09, en el año 2010 , y se adjudicó la obra del Segundo Acueducto. Se trata de grandes empresas argentinas, de extensas trayectorias en el sector de la construcción, y con ejecución de varias obras en la provincia durante los últimos años.
En los años siguientes, el comité ejecutivo de la UTE decidió excluir a la empresa CPC S.A., dada la apertura de su concurso preventivo de acreedores ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial Nº 5 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Pero en julio de 2020, CPC S.A. fue reincorporada como socia tras haber sido autorizada por la Justicia y también teniendo el aval –vía dictamen- de la Asesoría General de Gobierno del Chaco, que entendió que no existían “objeciones técnicas legales ante el pedido de incorporación de la UTE”.
A partir de las explicaciones dadas por el gobierno nacional, resta ahora saber qué ocurrirá con la UTE que construyó poco más del 80% del acueducto, y si estas empresas –que habrían retirado buena parte de sus obradores y maquinarias de la provincia tras la paralización en 2023- podrán volver a presentar ofertas para finalizar la obra en la nueva licitación.

Redes de distribución en las localidades
También el informe del jefe de Gabinete incluye detalles dados por la Secretaría de Obras Públicas sobre el avance de las obras de construcción de redes de agua potable en localidades abastecidas por el Segundo Acueducto del Interior.
Así, tras mencionarlas como “obras prioritarias con financiamiento nacional de la provincia de Chaco”, se indica que las redes en Corzuela presentan un 36.85% de avance físico, las de General Capdevila y General Pinedo un 31.46% y las de Itín y Hermoso Largo un 32.30%.
