El entrenador habló de la situación del experimentado defensor, al que marginó luego de que mantuvieran una fuerte discusión.

La relación entre Miguel Ángel Russo y Marcos Rojo se rompió durante la estadía de Boca en Miami. Sin minutos en los dos primeros y más importantes encuentros del equipo en el Mundial de Clubes, el zaguero mostró su descontento, tuvo un cruce con el entrenador y quedó marginado del entrenamiento del sábado. “¿Rojo? De esas cosas que ustedes dicen yo no hablo, hablaré cuando entienda que es el momento. Son situaciones mías nada más y lo más importante es el partido de mañana”, sostuvo el DT del Xeneize al ser consultado en conferencia de prensa.
Ante la repregunta sobre la situación del defensor aseguró: “Está todo bien, sí. Y no hablo más. No tengo que decir un montón de cosas de lo que algunos de ustedes inventan y otros desarrollan”. “¿Es un invento?”, fue puesto contra las cuerdas Miguelo. “No digo nada yo, no leo ni escucho. No sé lo que dicen ustedes. No tengo tiempo”, contestó.
“No vivo pendiente de una noticia, estoy pendiente del trabajo y de cómo están los jugadores”, cerró el tema.
