Una investigación determinó que dormir más tiempo del recomendado podría ser contraproducente para el cerebro y el descanso nocturno.

La siestaes una de las tradiciones más incorporadas al estilo de vida de millones de personas en todo el mundo y, aunque muchas veces es asociada únicamente con el descanso o la comodidad, estudios recientes demostraron que una siesta bien administrada puede tener beneficios concretos para la salud cerebral y el desempeño cognitivo.
En este sentido, un informe elaborado por la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) arrojó datos reveladores sobre la duración ideal de este breve descanso diurno.

La investigación se centró en los efectos del cansancio sobre el rendimiento en contextos de alta exigencia, como los que enfrentan pilotos y astronautas en misiones espaciales.
A partir de diferentes pruebas con tripulantes, los científicos concluyeron que una siesta de exactamente 26 minutos es la más efectiva. Los participantes que descansaron ese tiempo aumentaron su nivel de alerta en un 54% y su capacidad cognitiva en un 34%, en comparación con aquellos que no durmieron.
