Las motos que más se venden en Argentina: por qué lideran y cuánto cuestan

El liderazgo de las motos más vendidas en Argentina no es casual: precio accesible, bajo costo de uso, confiabilidad mecánica y buen valor de reventa explican por qué la baja cilindrada concentra la mayor parte del mercado y marca el pulso del sector.

El mercado de motovehículos en la Argentina mantiene un crecimiento sostenido que ya no puede explicarse solo por vaivenes coyunturales. La consolidación de ciertos modelos responde a razones más profundas: precio, confiabilidad, bajo costo de uso, financiamiento, valor de reventa y, sobre todo, su rol como herramienta de movilidad y trabajo.

En ese escenario, las motos de baja cilindrada siguen siendo el eje del negocio. Según datos de la Cámara de Fabricantes de Motovehículos (CAFAM), durante 2025 el segmento de hasta 125 cc explicó casi nueve de cada diez patentamientos. En números concretos, superó las 583.000 unidades y representó cerca del 89% del total del mercado. 

“El mayor volumen de ventas se concentra de manera consistente en los motovehículos de baja cilindrada, especialmente en el rango de hasta 125 cc”, explicó Federico H. Vacas, presidente de CAFAM. Dentro de ese universo, los modelos tipo CUB (motos utilitarias de paso bajo) y las Street urbanas conforman el núcleo más sólido de la demanda.

Se trata de unidades pensadas para el uso cotidiano: mecánicas simples, consumo reducido y mantenimiento económico. “Funcionan como puerta de entrada al mercado y sostienen su liderazgo más allá de las fluctuaciones económicas”, agregó Vacas.

La accesibilidad económica es una de las claves centrales. En un país con fuerte sensibilidad al precio y restricciones de ingreso, la moto se afianza como una alternativa eficiente frente al auto y, en muchos casos, incluso frente al transporte público. El bajo costo operativo que incluye consumo, servicios y repuestos, completa la ecuación. Pero el fenómeno no se explica solo por el precio. La moto se convirtió en una herramienta de trabajo esencial para actividades como delivery, mensajería y servicios urbanos. “En ese contexto, la confiabilidad deja de ser un valor agregado y pasa a ser una condición básica”, señaló Vacas.

Para ese perfil de usuario, una falla mecánica implica perder ingresos. Por eso, la decisión de compra apunta a un equilibrio claro entre inversión inicial y durabilidad en el tiempo. “No se trata de elegir la más barata, sino la que mejor relación costo-beneficio ofrece”, sintetizó. 

Repuestos, posventa y red: factores que no se ven, pero pesan

Detrás del liderazgo de ciertos modelos también hay variables menos visibles pero determinantes: disponibilidad de repuestos, red de concesionarios y costos de mantenimiento. “Una moto detenida por falta de un repuesto es un problema serio, sobre todo cuando se usa para trabajar”, advirtió Vacas.

La certeza de conseguir piezas rápidamente, a precios razonables, y contar con respaldo técnico en todo el país se volvió un criterio clave. En los segmentos más populares, el costo operativo total: servicios, repuestos de desgaste y reparaciones menores, termina definiendo la elección.

Cuánto cuestan las motos más vendidas

Desde el sector explican que los modelos líderes se concentran en rangos de precios accesibles. Las motos de baja cilindrada parten de valores cercanos a los $1,2 millones y pueden llegar a los $2 millones en versiones mejor equipadas. En tanto, las opciones Street y on-off de entrada ya superan ese piso y se ubican entre $2,5 y $4 millones, según prestaciones y origen. 

La amplitud de precios, combinada con planes de financiación y costos de mantenimiento contenidos, sostiene una alta rotación tanto en el mercado de 0 km como en el usado. En un contexto económico volátil, el valor de reventa dejó de ser un dato secundario. Para muchos usuarios, la moto funciona también como un activo. “La capacidad de preservar valor brinda seguridad y permite planificar un recambio a futuro”, explicó Vacas.

El comprador evalúa hoy el costo total de tenencia, incluida la depreciación. Por eso, las marcas trabajan activamente para sostener valores de reventa y reforzar la percepción de confiabilidad a largo plazo.

Segmentos que crecen y un mercado que se diversifica

Aunque la base sigue estando en la baja cilindrada, otros segmentos muestran señales claras de expansión. Las motos on-off y adventure ganan participación, impulsadas por una mayor oferta, mejoras de diseño y más tecnología.

Desde Grupo Corven, Matías Tucci, CEO de Movilidad Individual, señaló que “2025 mostró una evolución más marcada por segmentos que por modelos puntuales”. Mientras las motos de entrada sostienen el volumen, las on-off y adventure crecen por encima del promedio.

“Hay una demanda que empieza a buscar versatilidad: motos para el uso diario, pero también para viajar o salir a la ruta los fines de semana”, explicó. En paralelo, los scooters muestran un repunte, especialmente en cilindradas más altas, asociados a una conducción más simple y menor siniestralidad en ciudad.

Más importaciones, más competencia

La mayor apertura a las importaciones también dejó huella. Aumentó la diversidad de productos, especialmente en segmentos medios y altos. “La oferta de nuevos modelos se multiplicó respecto de años anteriores”, indicó Juan Carlo Mas, director comercial de rodados de Grupo Simpa, que en 2025 lanzó más de 20 novedades.

El ingreso de modelos esperados elevó la competencia entre marcas, aunque los productos importados siguen teniendo precios más altos por la carga tributaria.

Estabilidad, confianza y decisiones de compra

La evolución del dólar y la inflación influyó de manera directa en el comportamiento del mercado. Para Mas, la estabilidad cambiaria aportó previsibilidad y alentó a muchos usuarios a dar el salto hacia motos de mayor cilindrada. “Cuando el panorama es más claro, el consumidor se anima a mejorar el producto que elige”, sostuvo.

Tucci coincidió y remarcó que, en escenarios de alta volatilidad, las decisiones se postergan, pero cuando las variables se ordenan, la reacción del mercado es rápida, lo que confirma la elasticidad de la demanda.

Qué se vende y qué queda en nicho

Los CUB de 110 cc siguen siendo los grandes protagonistas por volumen. En términos relativos, los segmentos trail, adventure y scooters de mayor cilindrada son los que más crecen. En cambio, las motos deportivas puras mantienen una participación marginal, más ligada al consumo aspiracional que al uso masivo.q 

Desde Simpa destacaron modelos como Royal Enfield Himalayan 450 y Hunter 350, además de propuestas de Vespa, Husqvarna, KTM y Moto Morini, orientadas a un público que prioriza diseño, calidad y prestaciones antes que volumen.

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