La jueza Dolly Fernández dispuso la emisión del acta de defunción, la restitución de restos óseos a Gloria Romero y la preservación de material para futuras pericias. La medida se ejecutará cuando la sentencia quede firme.

La jueza técnica Dolly Fernández resolvió una serie de medidas clave vinculadas al cierre administrativo, judicial y humano del caso por el femicidio de Cecilia Strzyzowski, entre ellas la inscripción oficial de su fallecimiento como muerte violenta por razones de género y la entrega de restos óseos a su familia.
La decisión forma parte de la sentencia que condenó a prisión perpetua a César Sena, Emerenciano Sena y Marcela Acuña, y responde a un pedido impulsado por el Ministerio Público Fiscal durante el proceso judicial.
Inscripción oficial del fallecimiento como femicidio
En el fallo, la magistrada dispuso que, una vez que la sentencia quede firme, se libre oficio al Registro Civil para proceder a la inscripción formal del fallecimiento de Cecilia Strzyzowski, consignando como causa de muerte el delito de homicidio agravado por el vínculo y por violencia de género, tal como determinó el jurado popular.
La medida tiene un impacto legal y administrativo relevante, ya que permitirá formalizar el deceso en los registros del Estado y habilitar distintos trámites civiles y previsionales que la familia no pudo iniciar desde la desaparición de la joven, ocurrida el 2 de junio de 2023.
Durante el proceso, la fiscalía había sostenido que la inexistencia de un cuerpo completo no impedía la inscripción, debido a la existencia de restos óseos, cenizas y objetos personales que permitieron acreditar judicialmente la muerte de la víctima.
Entrega de restos óseos a la familia
Otro de los puntos centrales de la resolución judicial establece que, una vez firme la sentencia, se proceda a la entrega a Gloria Karina Romero, madre de Cecilia, de los restos óseos identificados durante la investigación.
La medida busca garantizar el derecho de la familia a disponer de los restos de la joven y cerrar un proceso que, desde el inicio de la causa, estuvo marcado por la ausencia del cuerpo completo.
Preservación y decomiso de material pericial
En paralelo, el tribunal ordenó el decomiso de restos óseos que no pudieron ser identificados con precisión, los cuales quedarán bajo resguardo judicial.
Además, la jueza dispuso que parte del material sea preservado en el Instituto de Medicina y Ciencias Forenses del Poder Judicial del Chaco, con el objetivo de permitir futuras investigaciones científicas o pericias complementarias que puedan surgir.
Un paso clave para el cierre del proceso
Las resoluciones adoptadas por el tribunal completan una etapa fundamental del proceso judicial, que no sólo definió responsabilidades penales, sino que también aborda aspectos vinculados al reconocimiento institucional del crimen y a la reparación simbólica para la familia de la víctima.
Para los investigadores, la inscripción oficial del fallecimiento como femicidio consolida en los registros del Estado la conclusión alcanzada en el juicio, mientras que la restitución de los restos constituye un acto que permite avanzar en el duelo familiar tras más de dos años de incertidumbre.
Con estas disposiciones, la causa ingresa ahora en la fase de ejecución de sentencia, mientras continúan las actuaciones judiciales vinculadas al cumplimiento de las condenas y eventuales revisiones del fallo.
