Una rescatista denunció que una perrita pasó más de 12 horas convulsionando en la vía pública mientras un grupo de personas permanecía a pocos metros sin intervenir. El caso busca abrir el debate sobre el abandono animal y la falta de empatía social.

Una cruda escena ocurrió este miércoles, cerca del mediodía, sobre avenida Chaco, donde una cachorra de apenas cuatro meses agonizaba en plena calle mientras, a escasos metros, un grupo de personas tomaba mate sin intervenir.
La denuncia fue realizada por la rescatista Mirna Pavicich (administradora de la cuenta de Instagram aminaleschaco), quien difundió un video en redes sociales que rápidamente generó indignación. Según relató, llegó al lugar tras recibir un aviso sobre el estado del animal.
“Me encuentro con la perra, la bebé, porque es una cachorra, tirada entre bolsas y cajas, convulsionando sin parar, con sangre en la boca y alrededor de su cuerpo”, describió.
Pero lo que más la impactó no fue solo el estado del animal, sino el contexto: “Enfrente, a tres metros, un grupo de gente sentada como si nada tomando mates, mientras la perra agonizaba hace más de 12 horas frente a sus ojos”.
La mujer no ocultó su desesperación: “La indiferencia mata. No sé cuánto de vida le queda a la bebé, pero estamos cada vez peor. Es una decadencia”.
En su testimonio, Pavicich apeló directamente a la conciencia social: “¿De qué están hechos? ¿Qué clase de seres humanos no sienten el dolor de una vida que no pidió venir al mundo?”.
Una escena que interpela
El caso no solo expone una situación de maltrato o abandono, sino que pone el foco en una problemática más profunda: la naturalización de la indiferencia.
En el texto que acompañó la publicación, la denunciante fue contundente: “Ojalá que este video te incomode. Porque lo que duele no es solo el sufrimiento de un animal. Duele la indiferencia”. Y agregó: “Aprendimos a mirar para otro lado, a no involucrarnos para no complicarnos. Pero la indiferencia también mata. Más lento, más silencioso… pero mata igual”.
Sus palabras abren un debate que excede el caso puntual: ¿qué pasa cuando una sociedad deja de reaccionar frente al dolor ajeno?
“Los que sí sentimos terminamos agotados, sosteniendo situaciones que deberían ser responsabilidad de todos. De la sociedad. Y de un Estado que sigue brillando por su ausencia”, expresó Pavicich.
Del impacto a la acción
La difusión del video generó repercusiones y llamados a la reflexión, pero también una pregunta incómoda: ¿alcanza con indignarse? “No alcanza con decir ‘qué horror’. Si no sos parte de la solución, sos parte del problema”, sostuvo la mujer.
Y cerró con una definición que resume el espíritu de su denuncia: “Un animal no necesita lástima. Necesita acción”.
Cómo colaborar
Para quienes deseen ayudar con la atención y recuperación de la cachorra, Pavicich habilitó un alias para recibir colaboraciones: Alias: MirnaPavicich (NBCH)
