En las últimas horas se confirmaron más de 199 casos a nivel nacional, con un crecimiento semanal marcado y, sobre todo, con infecciones sin antecedente de viaje.

La fiebre chikungunya gana terreno en el país y modifica el escenario habitual de las enfermedades transmitidas por el mosquito Aedes Aegypti. Con brotes activos en el norte y nuevos focos en la provincia de Buenos Aires, el virus ya muestra una expansión sostenida, con circulación local en varias jurisdicciones. En las últimas horas se confirmaron más de 199 casos a nivel nacional, con un crecimiento semanal marcado y, sobre todo, con infecciones sin antecedente de viaje, lo que indica transmisión autóctona. En paralelo, el dengue mantiene cifras mucho más bajas, con 28 casos confirmados, aunque con aumento de notificaciones sospechosas.
Desde el Ministerio de Salud de la Nación advirtieron sobre la “reintroducción” del virus y pidieron reforzar los estudios clínicos ante síntomas compatibles, como fiebre, dolor muscular y articular, cefalea, vómitos y decaimiento . El foco está puesto en detectar este cambio en la circulación viral, que altera el patrón epidemiológico de temporadas anteriores.
Salta concentra la mayor cantidad de casos, con un brote iniciado en enero vinculado a contagios provenientes de Bolivia. El epicentro se ubica en Salvador Mazza, en zona de frontera, y los contagios ya se expandieron a varios departamentos, entre ellos San Martín, Orán, Anta y la capital provincial. Solo en esa provincia, los casos confirmados y probables superan los 300, con un salto significativo en la última semana. Autoridades sanitarias locales atribuyen parte del incremento a la mayor movilidad de personas durante el último fin de semana largo, lo que favoreció la dispersión del virus hacia otras localidades. En paralelo, se implementan operativos conjuntos con Bolivia en pasos fronterizos clave, con controles epidemiológicos, búsqueda activa de febriles y acciones para eliminar criaderos del mosquito.
En la provincia de Buenos Aires también se detectaron contagios locales. Un grupo de casos en Ingeniero Budge encendió la alerta tras confirmarse que ninguno de los pacientes había viajado recientemente. La investigación epidemiológica vinculó el origen a casos importados previos, lo que evidencia la instalación del virus en el territorio.
Otras provincias comenzaron a reportar infecciones autóctonas en los últimos días. Jujuy, Catamarca y Santiago del Estero se sumaron al mapa de circulación, mientras que en Tucumán se detectaron positivos a partir de análisis realizados a pacientes que inicialmente habían dado negativo para dengue. Este tipo de vigilancia se intensificó desde enero ante el avance del brote en el norte.
El monitoreo nacional también incluye reportes aislados en Córdoba, San Luis y la ciudad de Buenos Aires, con casos importados o en estudio. En Chaco, en tanto, se notificó un caso probable entre más de un centenar de sospechosos bajo seguimiento.
El escenario regional acompaña esta tendencia. Organismos internacionales habían advertido sobre una circulación creciente del virus en Brasil y el sur de Bolivia, lo que facilitó su ingreso y posterior expansión en Argentina.
Ante este contexto, las recomendaciones sanitarias se mantienen: eliminar recipientes que acumulen agua, reforzar la limpieza de patios, utilizar mosquiteros y aplicar repelente. El mosquito transmisor, el Aedes aegypti, es el mismo que transmite dengue, lo que obliga a sostener las medidas de prevención en todos los frentes.
