La judoka Paula Pareto es una de las deportistas más importantes de la historia argentina y un símbolo del olimpismo nacional. Su consagración máxima llegó en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, donde hizo historia al ganar la medalla de oro en la categoría hasta 48 kilos. Además de consagrarse como campeona olímpica, también es campeona sanitaria, ofreciendo sus servicios para el país, y en este caso desde el corazón del monte Chaqueño.

La judoca y médica argentina Paula Pareto volvió a destacarse fuera del ámbito deportivo tras compartir en sus redes sociales un emotivo testimonio sobre una misión solidaria realizada en la provincia del Chaco.
A través de su cuenta de Instagram, la campeona olímpica publicó un compilado de imágenes y videos en los que mostró su labor como profesional de la salud en distintas localidades del interior chaqueño. Pareto, especialista en traumatología, participó de jornadas intensas de atención médica destinadas a comunidades con acceso limitado a servicios sanitarios.
“Los objetivos se buscan y se cumplen. El sueño por el que empecé a estudiar medicina se hizo realidad en esta Semana Santa y fue así de feliz”, expresó la deportista en su publicación.
En ese sentido, también dejó un mensaje sobre la desigualdad en el acceso a la salud: “Creo que no es justo que por nacer lejos de las grandes ciudades existan familias que no cuenten con los recursos para tener la vida digna y feliz como todos merecen”.
Además, explicó que el viaje comenzó el jueves a las 5 de la mañana y finalizó ese mismo día por la noche en territorio chaqueño. Durante el viernes y sábado, el equipo recorrió al menos dos localidades, con jornadas de trabajo que se extendieron desde las 7 hasta las 22 horas.
“Como siempre digo, cuando algo no me gusta, intento hacer lo que puedo desde mi lado para aportar al cambio. Aunque sea aportar este granito de arena y hacerme sentir útil en mi profesión y como persona”, agregó.
Finalmente, resumió la experiencia con una frase que refleja el espíritu de la iniciativa: “Rotos, sí. Felices, sí”.
