El periodista recordó una experiencia límite durante su formación médica en Estados Unidos y dejó una fuerte reflexión sobre la responsabilidad profesional.

En plena emisión de su programa en Radio Rivadavia, Nelson Castro compartió una historia personal que dejó a todos en silencio. Se trata de un episodio ocurrido en 1986, cuando realizaba una especialización en Cleveland, Estados Unidos, y que, según él mismo aseguró, lo marcó para siempre.
En aquel entonces, Castro trabajaba en un hospital junto a un médico canadiense con quien compartía tareas y hasta habitación. Todo cambió en un instante inesperado, cuando se encontró con una escena que lo impactó profundamente: su colega consumiendo cocaína dentro del lugar donde convivían. “Fue muy impactante”, recordó al aire, al reconstruir ese momento que lo obligó a reaccionar sin dudar.
Lejos de ignorar la situación, decidió enfrentarla de manera directa. Según relató, mantuvo una conversación firme con su compañero, dejando en claro la gravedad del hecho tanto desde lo profesional como desde lo humano: “Le dije: tenemos un problema, porque yo soy tu compañero de trabajo y no puedo trabajar con alguien así. Me generás una inseguridad. Esto es un problema para los pacientes y también legal”. Además, le planteó una decisión concreta: debía informar lo sucedido a las autoridades del hospital o él mismo lo haría.
La reacción del médico fue inmediata y cargada de angustia. “Nelson, esto me puede costar mi carrera”, le dijo entre lágrimas. A lo que Castro respondió con una frase contundente: “Te puede costar tu vida”.
Finalmente, el profesional decidió dar aviso a las autoridades. En lugar de una sanción definitiva, recibió una licencia de un año para iniciar un tratamiento de rehabilitación. Con el tiempo, logró recuperarse, continuó su carrera, se convirtió en profesor en la Facultad de Medicina de Toronto y años después se retiró.
El cierre de la historia tuvo un giro emotivo. “Lo volví a ver después de 10 años y siempre decía que ese momento le salvó la vida”, recordó Castro, visiblemente conmovido.
El testimonio dejó una enseñanza clara: actuar a tiempo, aunque implique tomar decisiones difíciles, puede cambiar el rumbo de una vida.
