Diario Chaco dialogó con el jefe de la Policía, Fernando Romero, quien informó los detalles sobre el caso del Cabo Primero que renunció y ocho días después solicitó su reincorporación.

Una situación poco habitual se generó en la Policía del Chaco luego de que un cabo de la localidad de Los Frentones renunciara a su cargo y, pocos días después, solicitara su reincorporación a la fuerza.
El caso llamó la atención no solo por la rapidez con la que se dio el cambio de decisión, sino también porque el propio suboficial había expresado públicamente su malestar por el salario a través de redes sociales. El Cabo Primero había dejado la fuerza el 3 de abril por problemas económicos y familiares, sin embargo, pidió poder reincorporarse ya que “no me encontraba en mi sentido emocional normal”
A raíz de este pedido, se puso en marcha el procedimiento administrativo correspondiente, que incluye la recopilación de toda la documentación vinculada al agente, desde su renuncia hasta la solicitud formal de reingreso.
El jefe de la Policía del Chaco, Fernando Romero explicó, una vez conformado el expediente, este es remitido al Ministerio de Seguridad, donde se evaluará si corresponde o no autorizar la reincorporación.
En caso de obtener una respuesta favorable, el proceso contempla una segunda etapa de controles, que incluye evaluaciones psicológicas y toxicológicas para determinar si el solicitante se encuentra en condiciones de retomar sus funciones.
Entre los fundamentos presentados por el exagente, señaló que al momento de tomar la decisión de renunciar no atravesaba un estado emocional adecuado, lo que habría influido en su salida de la institución.
Respecto a los plazos, Romero indicó que pueden variar según la disponibilidad del Ministerio de Seguridad. En ese sentido, no se descarta que el trámite pueda resolverse con cierta rapidez debido a que “es un caso resonante”, aunque no hay tiempos definidos.
Por otro lado, fuentes policiales advirtieron que la solicitud podría no prosperar, teniendo en cuenta que los cupos dentro de la fuerza suelen cubrirse con nuevos egresados de la Escuela de Policía.
De todos modos, la definición final quedará en manos del ministro de Seguridad, quien deberá resolver si el suboficial puede o no regresar a la institución.
