El funcionario descartó cualquier posibilidad de un retorno del kirchnerismo al poder y enfatizó que la Argentina atraviesa un “cambio histórico” irreversible.

Durante la apertura de la edición 2026 de la ExpoEFI (Economía + Finanzas + Inversiones) en el Centro de Convenciones de Buenos Aires, el ministro de Economía, Luis Caputo, lanzó fuertes declaraciones sobre el escenario político y económico del país.
El titular del Palacio de Hacienda fue tajante al afirmar que el denominado “riesgo kuka” es inexistente en la actualidad. Según Caputo, esta percepción se basa en sus diálogos con gobernadores peronistas, quienes, según sus palabras, “hoy no quieren ni ver a los kirchneristas”. El ministro criticó lo que considera una subestimación hacia la sociedad por parte de quienes intentan instalar la idea de un posible regreso al pasado, calificando dicha posibilidad como carente de credibilidad.
Caputo enumeró las consecuencias que, a su criterio, implicaría volver a la gestión anterior:
- Enfrentar nuevamente una inflación del 1,5% diario.
- Sufrir episodios de desabastecimiento y la persistencia de “gerentes de la pobreza”.
- Convivir con una brecha cambiaria del 200% y niveles de pobreza superiores al 50%.
- El regreso de los piquetes constantes en la vía pública.
Proyecciones de crecimiento y mensaje a inversores
Más allá de la confrontación política, el ministro ratificó el rumbo económico basándose en las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI). Según estas estimaciones, la Argentina podría alcanzar un crecimiento cercano al 20% en el período comprendido entre 2023 y 2027. Caputo vaticinó que el país se convertirá en un “ejemplo para el mundo” y que la economía argentina será la que más crezca en los próximos 30 años.
Finalmente, instó a los empresarios a cambiar su perspectiva sobre el riesgo país. Aseguró que hoy el verdadero peligro no es la inestabilidad política, sino el “downside” de perderse la oportunidad de invertir en una nación con alto potencial de desarrollo. En este marco de optimismo oficial, el Gobierno también proyecta ingresos por U$S 2.000 millones para este año mediante el avance en privatizaciones y concesiones.
