La ruta de la basura en Resistencia: 400 toneladas por día y un basural desbordado y sin tratamiento

Cada resistenciano genera alrededor de 1,3 kilos de residuos por día. El secretario de Ambiente y Movilidad Urbana, Néstor Dellamea, confirmó en Radio Libertad que la basura sigue yendo a María Sara, un predio alquilado que funciona como basural a cielo abierto desde hace unos 14 años.

La ruta de la basura en Resistencia expone uno de los problemas ambientales más profundos y persistentes de la ciudad: cientos de toneladas de residuos salen todos los días de los barrios, atraviesan el sistema municipal de recolección y terminan en María Sara, un predio cercano a Colonia Baranda que, según reconoció el propio municipio, no cuenta con tratamiento adecuado.

En diálogo con Radio Libertad, el secretario de Ambiente y Movilidad Urbana, Néstor Dellamea, confirmó que Resistencia genera actualmente entre 350 y 400 toneladas de basura por día. Con ese volumen y la población estimada de la ciudad, cada resistenciano produce en promedio alrededor de 1,3 kilos de residuos diarios.

Hoy la basura, como hace 14 años aproximadamente, se deposita en lo que se llama María Sara, que es un predio cercano a Colonia Baranda, que es lo que generalmente decimos un basural a cielo abierto. Lamentablemente no tiene ningún tipo de tratamiento ni nada particular“, reconoció Dellamea.

María Sara: un predio alquilado y al límite 

El funcionario explicó que María Sara no pertenece al municipio, sino que es un espacio alquilado. Allí funciona además un sistema de concesión con una empresa encargada de acomodar los residuos y realizar tareas de relleno dentro del predio.

Dellamea aclaró que la basura no se quema, sino que se intenta avanzar con enterramiento. Sin embargo, admitió que todavía hay residuos acumulados en superficie y que el lugar ya atravesó varias situaciones de falta de espacio.

No se quema la basura“, remarcó. Y agregó: “Ya varias veces en María Sara nos hemos quedado sin espacio. Se va negociando con los vecinos y se vuelve a alquilar pedazos linderos“.

Entre 350 y 400 toneladas por día 

El dato central de la entrevista fue el volumen de residuos que genera la capital chaqueña. Dellamea señaló que actualmente se trabaja con una estimación de entre 350 y 400 toneladas diarias, aunque aclaró que la ciudad todavía no cuenta con un sistema preciso de pesaje.

Son unas 350 toneladas de residuos por día que se recolectan y que van a María Sara. Estamos hablando de volúmenes realmente muy importantes“, afirmó. Luego precisó: “Nosotros hablamos de entre 350 y 400 toneladas por día, pero son datos estadísticos porque no hay una medición en volumen ni en peso. No se hizo nunca“.

Ese punto revela otra deuda estructural: Resistencia no solo tiene un problema de disposición final, sino también una falta de información precisa sobre cuánto residuo produce, qué tipo de basura genera y qué porcentaje podría recuperarse antes de llegar al basural.

El antecedente de 2017: contaminación, colapso y saneamiento millonario 

El diagnóstico no es nuevo. En 2017, un informe municipal ya advertía que María Sara estaba contaminado, con impacto sobre el aire, el suelo y las napas freáticas. También señalaba presencia de roedores, aves, insectos y personas trabajando en condiciones insalubres.

En aquel momento, se estimaba que Resistencia generaba unas 315 toneladas diarias de residuos. Casi una década después, la cifra trepó a un rango de entre 350 y 400 toneladas, lo que confirma el crecimiento sostenido del problema.

Aquel informe también advertía que el saneamiento del predio demandaría al menos 23 millones de pesos, una cifra que hoy quedó completamente desactualizada frente a la inflación y al agravamiento del pasivo ambiental.

Dellamea reconoció que, cuando María Sara deje de utilizarse, será necesario avanzar con una intervención ambiental profunda. “El día que se deje de usar ese sector se va a tener que llevar adelante un saneamiento de toda esa área, por lo menos para reducir el impacto ambiental que está produciendo“, sostuvo.

El nuevo proyecto: 580 hectáreas para una disposición final metropolitana 

Como salida de fondo, el secretario indicó que existe un proyecto provincial para expropiar 580 hectáreas frente a la zona de María Sara, con el objetivo de construir allí un sistema de disposición final con enterramiento sanitario y tratamiento de residuos para el área metropolitana.

Hay un proyecto que la Provincia estuvo llevando adelante con una expropiación de 580 hectáreas enfrente de esta zona de María Sara para poder instalar allí una disposición final como debe ser, con enterramiento sanitario y tratamiento de residuos para el área metropolitana de la ciudad“, explicó.

Según Dellamea, la expropiación está en curso, pero la puesta en funcionamiento demandará tiempo. Además, una vez definido el proyecto, deberá atravesar un proceso institucional que incluirá una audiencia pública.

Esa propuesta es la que tiene que estar sometida a todo un proceso que incluye una audiencia pública para la aprobación“, señaló.

Qué se intenta sacar de María Sara 

Mientras el nuevo esquema no esté operativo, el municipio busca reducir lo que llega al basural. Dellamea explicó que la intención es que a María Sara vaya principalmente residuo orgánico, mientras que otros materiales empiecen a tener circuitos diferenciados.

Uno de los cambios mencionados es el tratamiento de ramas y restos vegetales. “Todo lo que tiene que ver con residuos vegetales y ramas ya lo estamos dejando en nuestro centro de acopio. Estamos haciendo lo que se llama el chipeado de las ramas. Tenemos dos máquinas chipeadoras trabajando allí“, indicó.

Ese material se entrega gratis a vecinos que quieran utilizarlo para compost o rellenos. “Se lo ofrecemos a los vecinos que quieran buscar chipeado para hacer compost o para hacer rellenos. Pueden ir a retirarlo y se lo entrega en forma gratuita“, explicó.

Camiones, combustible y millones para sostener el sistema 

El sistema de recolección implica una estructura operativa de gran escala. Dellamea dijo que el municipio cuenta con 26 camiones compactadores en funcionamiento y que cada uno tiene un valor cercano a los 400 millones de pesos.

Nosotros tenemos 26 camiones compactadores funcionando. Tienen un consumo de no menos de entre 11.000 y 15.000 litros de combustible“, detalló.

Aunque no precisó el gasto mensual total, el funcionario afirmó que el servicio demanda sumas muy elevadas entre combustible, salarios, alquileres, equipamiento y concesiones. “Tenemos muchos millones de pesos que son alquileres, concesiones de las empresas que están trabajando. Las sumas son muy importantes“, sostuvo.

Pilas, electrónicos y aceite usado: qué hacer con los residuos especiales

Dellamea también confirmó que el municipio está recolectando residuos diferenciados como plásticos, cartón, vidrio, metales, artefactos eléctricos, pilas y aceite usado gastronómico.

Estamos haciendo recolección de RAE, o sea, restos de artefactos eléctricos, y particularmente el tema pilas de distintos tipos“, señaló.

Sobre el aceite usado, explicó que el municipio tiene convenios con empresas que realizan el tratamiento. En el caso de locales gastronómicos, pueden solicitar la recolección a través de esos acuerdos.

La entrevista volvió a poner en primer plano una realidad difícil de disimular: Resistencia sigue dependiendo de un basural a cielo abierto para disponer sus residuos. El sistema se sostiene con alquileres, ampliaciones provisorias, enterramiento parcial y una logística costosa, pero todavía sin una solución definitiva. La ruta de la basura empieza todos los días en cada casa, comercio e institución de la ciudad. Termina, por ahora, en María Sara. Y en el medio quedan las preguntas centrales: cuánto se puede reducir, cuánto se puede recuperar, cuándo habrá una disposición final adecuada y quién pagará el costo ambiental acumulado durante todos estos años.

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