Tras una investigación y el análisis de la geolocalización del dispositivo, la Policía logró recuperar el teléfono sustraído y ponerlo nuevamente a disposición de su propietaria.

La denuncia había sido radicada por una mujer de 34 años, quien informó que el pasado 6 de junio dejó su teléfono celular Motorola E15 sobre una silla frente a su domicilio y, tras ausentarse por unos minutos, constató que el dispositivo había sido sustraído por personas desconocidas.
A partir de la denuncia, los efectivos iniciaron tareas de campo y análisis de geolocalización, logrando determinar la última ubicación del equipo. Con esos datos, los agentes se dirigieron al lugar señalado, donde se entrevistaron con una mujer de 50 años.
Según informaron fuentes policiales, la ciudadana manifestó haber adquirido el teléfono de buena fe y decidió entregarlo de manera voluntaria para evitar inconvenientes judiciales. Ante esta situación, los efectivos procedieron al secuestro formal del aparato.
La Fiscalía de Investigación Penal N° 1 dispuso que el celular recuperado sea restituido a su propietaria bajo las formalidades legales correspondientes, quedando así esclarecido el hecho.
