La docente y activista falleció a los 95 años tras permanecer internada varios días. Su figura quedó ligada durante casi cinco décadas a la búsqueda de verdad y justicia por los desaparecidos de la última dictadura.

Lidia Stella Mercedes Miy Uranga, conocida públicamente como Taty Almeida, murió ayer a los 95 años. La presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora se encontraba internada en el Hospital Italiano y su fallecimiento generó numerosas expresiones de pesar en organismos de derechos humanos, dirigentes políticos y referentes sociales de todo el país.
La noticia fue confirmada por Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora a través de sus redes sociales, donde la organización destacó su compromiso, su militancia y su papel en la defensa de la memoria, la verdad y la justicia. En el mensaje de despedida resaltaron además su capacidad para tender puentes con las nuevas generaciones y mantener vigente la lucha por los derechos humanos.
Docente de profesión, Taty Almeida se convirtió en una de las voces más reconocidas del movimiento de derechos humanos en la Argentina. Su historia estuvo marcada por la desaparición de su hijo Alejandro Martín Almeida, secuestrado en junio de 1975 cuando tenía 20 años. El joven trabajaba en la agencia Télam y estudiaba Medicina en la Universidad de Buenos Aires.
A partir de esa experiencia personal, Almeida se incorporó en 1979 a Madres de Plaza de Mayo. Tras la división de la organización en 1986, integró Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, espacio desde el que desarrolló una intensa actividad pública en reclamo de justicia por los desaparecidos.
Nacida el 28 de junio de 1930 en el barrio porteño de Belgrano, ejerció la docencia durante varios años antes de dedicar gran parte de su vida a la militancia por los derechos humanos. Estuvo casada con Jorge Almeida y fue madre de tres hijos: Jorge, Alejandro y Fabiana.
Durante décadas participó de actos, conferencias y actividades vinculadas a la preservación de la memoria histórica. En 2024 asumió la presidencia de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora tras la muerte de Nora Cortiñas, otra de las figuras emblemáticas del organismo.
Uno de los proyectos más personales de su trayectoria fue la publicación del libro “Alejandro, por siempre amor”, que reunió poemas escritos por su hijo y hallados entre sus pertenencias años después de su desaparición. La obra permitió difundir una faceta poco conocida del joven y mantener viva su memoria.
La ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner fue una de las dirigentes que expresó públicamente sus condolencias. A través de las redes sociales la definió como una “luchadora incansable” y destacó su compromiso con las causas que defendió durante toda su vida.
La muerte de Taty Almeida se produjo apenas un día después de que Abuelas de Plaza de Mayo informara el fallecimiento de Angelina Caterino de Castro, referente de la organización en Mendoza y abuela de Claudia Domínguez Castro, cuya identidad fue restituida en 2015 tras casi cuatro décadas de búsqueda.
