La Justicia provincial dispuso la liberación del líder religioso tras un planteo de la defensa basado en su estado de salud y su avanzada edad. El imputado estaba detenido desde mayo tras la denuncia de una menor.

En un giro clave dentro de la investigación judicial, el pastor que se encontraba detenido en Barranqueras acusado de delitos de índole sexual fue puesto en libertad. La medida responde a la revocación de la prisión preventiva que pesaba sobre él, una decisión fundamentada estrictamente en razones humanitarias vinculadas a su condición psicofísica.
La resolución fue dictada por el titular de la Fiscalía de Investigación N° 13, Víctor Recio. Según confirmó el abogado defensor del imputado, Adrián Martín Berón de Astrada, la excarcelación se hizo efectiva el pasado jueves. No obstante, el letrado aclaró que este beneficio procesal no implica el cierre del caso “le revocaron la prisión preventiva y fue liberado, pero la causa continúa su curso”, detalló. Los motivos centrales que inclinaron la balanza judicial hacia la soltura ambulatoria fueron la avanzada edad del acusado y sus actuales “condiciones de salud”.
El origen del caso y el agravamiento de la imputación
El líder religioso permanecía tras las rejas desde el 19 de mayo. Su detención se produjo a raíz de una denuncia radicada por una adolescente de 16 años, quien expuso ante las autoridades haber recibido reiterados mensajes de contenido explícito e insinuaciones de carácter sexual provenientes de una línea telefónica que sería utilizada por el sospechoso.
A partir de allí, el Ministerio Público Fiscal ordenó una serie de medidas de rigor probatorio, entre las que se destacaron el secuestro y peritaje de dispositivos electrónicos, el cruce de comunicaciones y diversos allanamientos residenciales con el fin de robustecer el expediente.
Si bien la investigación penal preparatoria se inició bajo la carátula provisional de “supuesto grooming”, el panorama judicial para el imputado se ensombreció el pasado 8 de junio. En esa fecha, en paralelo a la confirmación de la prisión preventiva que ahora quedó sin efecto, la fiscalía decidió agravar la calificación legal a “supuesto abuso sexual simple agravado”.
A pesar de la gravedad de la actual tipificación penal, el marco legal vigente y los atenuantes de salud permitieron que el acusado abandone el establecimiento de detención. A partir de ahora, el pastor aguardará el desarrollo de las próximas etapas procesales y el eventual debate oral y público desde su domicilio.
