El colombiano fue parte de su selección en el Mundial. Las coincidencias con el pasado y el dato que ya lo hace top.

La tranquilidad de los hinchas de Boca puede depender, en gran parte, de que el equipo tenga un arquero a la altura de la historia. Si es por lo primero -estrictamente- los 2 metros de Álvaro Montero ya son una ventaja. Y con la comparación con sus antecesores aún por verse, el nuevo Uno xeneize ya está en Argentina y hasta se refirió a sus condiciones y sus sueños.
“No sabía que era el arquero más alto de la historia. Estoy contento. Sabemos de la grandeza que tiene el club. Años atrás hablé con Óscar Córdoba sobre esta chance, tengo una admiración total por él… ojalá que uno pueda lograr hacer un poquito de lo que ese gran arquero de nuestra historia hizo”, reflexionó el colombiano apenas pisó el aeropuerto de Ezeiza, en díalogo con ESPN.
Justamente Córdoba es el nombre que más lleva a ilusionar a la gente, por el antecedente glorioso que supuso su paso entre 1997 y 2001 por el club, justo en el surgimiento del primer Boca de Carlos Bianchi, aquel que ganó todo y blindó a todos los que lo integraron como bicampeones de América y campeones del mundo.
Por qué llega Montero a Boca
En ese sentido, Montero llega con una edad (31 años) propicia para consolidarse, además de su condición de hombre de selección y hasta -también en comparación con Córdoba- por haber llegado a Boca en un momento en el que los arqueros son un punto débil desde hace un tiempo. Precisamente desde que Chiquito Romero empezó a dejar dudas y ya nadie pudo brindar esa confianza tan necesaria.
La rutina del ex Vélez, en tanto, continuó con poco descanso. Porque alrededor de las 7 de la mañana ya hacía su ingreso a la clínica del barrio de Barracas donde se realizaría los estudios médicos de rigor antes de firmar su contrato, que será de cuatro años de duración y que le permitirá sumarse de inmediato al plantel del Vasco Arruabarrena.
