Durante una entrevista con Alerta Urbana, aseguró que el procedimiento judicial afecta a su padre y madre adultos mayores y acusó a su hermano Alcides Gabriel Saboñik de haber falsificado la firma de su madre, vender bienes de la familia y utilizar maniobras irregulares para quedarse con un campo.

En medio del operativo de desalojo que este lunes se llevó adelante en un campo ubicado en Avia Terai, Gustavo Olivello entrevistó a Ariel Nicolás Saboñik para Alerta Urbana, el que lanzó durísimas acusaciones contra su hermano, Alcides Gabriel Saboñik, a quien calificó como “un delincuente y un estafador”, al tiempo que aseguró que el procedimiento judicial termina afectando directamente a sus padres, dos adultos mayores que desde hace décadas viven y trabajan en el establecimiento rural.
Saboñik describió el despliegue policial como “desproporcionado” y afirmó que la familia fue tratada “como si fueran delincuentes”.
“Vinieron como si fuéramos unos delincuentes. Hay patrulleros, camiones, bomberos y un despliegue enorme. Nos sentimos avasallados cuando mis padres vivieron toda la vida en este campo”, expresó mientras se desarrollaba el procedimiento.
Según relató, el conflicto no tiene origen en una disputa con el Estado provincial por la adjudicación de tierras, sino en una serie de presuntas maniobras realizadas por su hermano, a quien responsabilizó por el proceso judicial que terminó con la orden de desalojo.
“Mi hermano es un estafador, un delincuente. Todo esto empezó por las deudas que contrajo él y ahora termina perjudicando a toda la familia”, afirmó.
Durante la entrevista recordó que su madre ya había denunciado situaciones irregulares vinculadas con la administración del patrimonio familiar y sostuvo que las conductas reprochables atribuidas a su hermano van mucho más allá de un incumplimiento económico.
“Le falsificó la firma a mi mamá. Hay una causa por un documento de 300.000 dólares. También vendió maquinaria, vendió herramientas y dejó enormes deudas con distintas entidades bancarias”, sostuvo.
En ese sentido, enumeró que existen compromisos financieros por $ 200 millones con el Nuevo Banco del Chaco y $ 100 millones con el Banco Credicoop, además de otras obligaciones que —según afirmó— fueron asumidas exclusivamente por su hermano.
“Todas esas deudas fueron contraídas por él. Mi mamá figuraba en algunos papeles y por eso hoy terminamos viviendo esta situación”, señaló.
Saboñik aseguró además que el terreno objeto del conflicto le fue adjudicado por el Instituto de Colonización y sostuvo que la Justicia cuenta desde 2021 con documentación que acreditaría esa situación.
“La jueza recibió un informe donde figura claramente que esa parcela está adjudicada a mi nombre. Sin embargo hoy desalojan a mis padres como si ellos fueran ocupantes ilegales”, manifestó.
El denunciante también cuestionó el fundamento del procedimiento judicial y sostuvo que la acción no responde a una ejecución impulsada por entidades financieras sino a una presentación realizada por su propio hermano.
“No vienen el Banco del Chaco ni el Credicoop. Acá quien dice ser ocupante es mi hermano y la Justicia viene a ponerlo en posesión del lugar. Están desalojando a dos personas mayores para beneficiar a quien generó todos estos problemas”, denunció.
Durante la conversación con Olivello también hizo referencia a la participación de la actual pareja de su hermano, identificándola como una funcionaria del Poder Judicial Federal.
“Es secretaria de un juzgado federal y apareció en el campo ejerciendo presión. Nadie la mandó desde la Justicia Federal; vino como pareja de mi hermano y eso genera muchísimas dudas”, sostuvo.
Consultado por el conductor sobre la posibilidad de dialogar con Alcides Gabriel Saboñik, Ariel aseguró que todos los intentos fueron infructuosos.
“Hace pocos días lo tuve a menos de un metro y le pedí hablar. Ni siquiera me miró. Si quiere matar de tristeza a mi mamá, lo está logrando. Esto parece una película, pero lamentablemente es mi familia”, afirmó.
Finalmente, reiteró que el procedimiento afecta especialmente a sus padres por la carga emocional que implica perder el lugar donde vivieron toda su vida y anticipó que su abogado continuará impulsando las acciones judiciales para intentar revertir la medida.
“Nos sentimos muy pequeños frente a toda esta maquinaria. Acá nos criamos, levantamos los alambrados con mi padre y construimos todo con esfuerzo. Hoy nos pasan por encima mientras intentamos demostrar que la verdad está de nuestro lado”, concluyó.
