India dejó de ser solamente una economía emergente para convertirse en uno de los principales centros del mercado global. Con cerca de 1.460 millones de habitantes, representa aproximadamente el 18% de la población mundial y posee una de las economías de mayor crecimiento.

Su enorme mercado interno, la disponibilidad de trabajadores altamente capacitados y su liderazgo en tecnología, servicios informáticos, industria automotriz, electrónica, energía y productos químicos la posicionan como una alternativa estratégica frente a China.
La “farmacia del mundo”
India es, además, el tercer productor mundial de medicamentos por volumen y abastece cerca del 20% de la demanda global de genéricos. Exporta productos farmacéuticos a más de 190 países y tiene una fuerte presencia en mercados exigentes como Estados Unidos y Europa.
Su fortaleza se concentra en medicamentos genéricos, vacunas, principios activos, biosimilares y producción para grandes laboratorios internacionales. Esta capacidad permite fabricar tratamientos a gran escala y a precios accesibles, especialmente para países de ingresos medios y bajos.
El gran desafío de India es pasar de ser la “farmacia de los genéricos” a convertirse también en una potencia de innovación, desarrollando medicamentos originales, aumentando la investigación y reduciendo su dependencia de insumos provenientes de China.
