
El Presidente dio detalles de la herramienta que busca impedir que el Congreso apruebe presupuestos deficitarios y responsabilizar a los legisladores por el desbalance de las cuentas públicas
En el marco de la presentación de la reforma de la Carta Orgánica del BCRA, el presidente Javier Milei anunció en cadena nacional el Grillete fiscal, un proyecto para que el Congreso de la Nación no pueda “votar ni sostener” un Presupuesto deficitario. El objetivo central es mantener el equilibrio de las cuentas públicas por ley y, en caso de incumplirse, podría derivar en el shutdown o “cierre” del Estado.
“¿Por qué necesitamos una ley y no alcanza con la buena voluntad del Congreso? Porque la historia nos enseñó que el Congreso es el gran aliado del gasto público, teniendo como ejemplo reciente el año pasado, cuando luchamos con uñas y dientes contra decenas de leyes que buscaban precipitar la quiebra del Estado”, aseguró el mandatario.
Y continuó: “Los políticos no tienen ningún incentivo para cuidar el bolsillo de los argentinos porque nunca son ellos los que pagan los platos rotos. Por eso, este proyecto va a hacer que el que las hace, finalmente las pague”.
En la práctica, el Grillete fiscal establece que, ante un saldo fiscal negativo sostenido durante varios meses, el Congreso contará con un plazo limitado para restablecer el equilibrio presupuestario. En caso de no logarlo, se activará en forma automática la paralización de todas las actividades no esenciales del Estado.
Si se materializa este escenario,se suspenderán nuevos gastos, no se aprobarán contratos, no se incorporará personal y quedarán interrumpidas las transferencias discrecionales a las provincias. Además, mientras rija esta medida, el presidente, la vicepresidenta, los legisladores nacionales, los ministros, secretarios y subsecretarios no percibirán sus salarios.
Milei aclaró que el proyecto contempla la protección de las funciones y servicios esenciales de la administración central. En tal sentido, explicó que quedarán excluidos del alcance de la medida las jubilaciones, las pensiones, las asignaciones familiares y universales, el seguro de desempleo, la atención sanitaria, la seguridad, la defensa nacional y el servicio penitenciario, entre otras prestaciones.
“Una vez aprobada, invitaremos a las provincias a adherir a este mismo régimen. Es la oportunidad para que cada gobernador predique con el ejemplo y le demuestre a su gente que, cuando las cuentas se desordenan, es la política la que debe dar un paso al frente y pagar el precio y no la sociedad”, añadió el jefe de Estado en su mensaje grabado en Casa Rosada.
