
La abogada especialista en Familia Claudia Denaro cuestionó las demoras para incorporar a quienes incumplen con la cuota alimentaria y pidió que el sistema provincial se conecte con registros de todo el país.
La abogada especialista en Derecho de Familia Claudia Denaro advirtió que el Registro de Deudores Alimentarios Morosos de Chaco (ReDAM) no funciona actualmente con la agilidad necesaria para garantizar que las cuotas lleguen a tiempo a niñas, niños y adolescentes.
la integrante de Abogados por Chaco explicó que la provincia cuenta con la Ley 1083-A , mediante la cual se creó el registro, pero sostuvo que su implementación fue incompleta y que varias de sus herramientas no se traducen en consecuencias automáticas para quienes incumplen.
“Los deudores alimentarios tienen que empezar a cumplir y, si no cumplen, se les deben aplicar sanciones para que entiendan que las responsabilidades parentales no pueden ser eludidas con facilidad”, afirmó Denaro.

Reclaman un registro público y conectado con todo el país
Uno de los principales inconvenientes señalados por la especialista es la falta de articulación entre el registro chaqueño y los organismos de otras jurisdicciones.
Según explicó, esta desconexión genera dificultades cuando la persona obligada a pagar la cuota vive fuera de Chaco. “De nada sirve informar al Registro de Deudores Alimentarios de Chaco cuando el progenitor vive en La Pampa”, ejemplificó.
Denaro planteó que el ReDAM debería formar parte de una red federal , de modo que una orden emitida por la Justicia chaqueña pueda producir consecuencias en la provincia donde reside el deudor.
La normativa provincial contempla la cooperación con otras jurisdicciones y la publicación de la nómina de morosos, aunque la entrevistada sostuvo que esas disposiciones no se aplicaron plenamente. El registro continúa funcionando dentro de la estructura del Gobierno provincial y permite solicitar certificados sobre la inclusión o no de una persona.
Qué consecuencias puede afrontar un deudor alimentario
La ley prevé diferentes restricciones para quienes integran el registro. Entre ellas se encuentran impedimentos para acceder a determinados cargos públicos, contratar con el Estado, recibir créditos o realizar algunos trámites.
Los municipios que adhieran también pueden exigir el certificado del ReDAM para otorgar o renovar licencias de conducir, habilitaciones comerciales y otros permisos .
Sin embargo, Denaro señaló que las comunicaciones no siempre se producen automáticamente. De acuerdo con su explicación, la persona que reclama debe solicitar una orden judicial, confeccionar el oficio y presentarlo ante el registro, mientras que la consecuencia concreta puede depender de que otro organismo consulte posteriormente esa información.
“El deudor alimentario no tiene que estar solamente en una lista. Tiene que existir una consecuencia por ser deudor, algo que efectivamente lo obligue a hacer lo que tiene que hacer”, remarcó.
Piden actuar desde el primer incumplimiento
La abogada cuestionó especialmente los plazos que deben atravesar las familias antes de conseguir la incorporación de una persona al registro. A su entender, el procedimiento debería comenzar desde la primera cuota impaga.
“En ese plazo, el niño tiene que seguir comiendo, asistiendo a la escuela y vistiéndose. La persona que está a cargo también tiene que continuar pagando la vivienda y los servicios”, argumentó.
La legislación original incorporaba a quienes adeudaran tres cuotas consecutivas o cinco alternadas . En diciembre de 2025, la Legislatura chaqueña aprobó una modificación para reducir el requisito a dos cuotas consecutivas o cuatro alternadas , además de impulsar una página pública, una aplicación digital y comunicaciones automatizadas entre el Poder Judicial y el registro.
Pese a esa reforma, Denaro sostuvo que el objetivo debería ser más amplio y permitir la intervención desde el primer incumplimiento, debido a que las necesidades alimentarias no pueden quedar suspendidas durante varios meses.
La deuda también incluye las tareas de cuidado
La especialista recordó que la cuota alimentaria no comprende únicamente la comida. También abarca gastos de vivienda, educación, vestimenta, salud, transporte, recreación y el valor económico de las tareas de cuidado.
“El fin es que el progenitor no conviviente asuma la parte económica que le corresponde y también haga su aporte por las tareas de cuidado que generalmente quedan a cargo de una sola persona”, explicó.
Denaro indicó que, aunque el incumplimiento puede darse por parte de cualquiera de los progenitores, la gran mayoría de los reclamos son iniciados por mujeres. Esa situación, agregó, provoca que muchas madres deban sostener varios empleos para cubrir los gastos que deberían distribuirse entre ambos adultos.
“Si una mamá tiene que tener tres trabajos para cubrir lo que el papá no paga, tampoco estamos mejorando la calidad de vida del niño. Esa madre no puede estar presente y, además, está sobreexigida”, sostuvo.
“Chaco no tiene estadísticas propias actualizadas”
Durante la entrevista, Denaro también advirtió que Chaco no cuenta con estadísticas provinciales públicas y actualizadas que permitan conocer cuántas personas incumplen con las cuotas o cuántos niños no reciben los aportes correspondientes.
La abogada mencionó como referencia una proporción cercana a tres de cada cinco casos. No obstante, el último relevamiento publicado por UNICEF es de alcance nacional: determinó que durante 2025 el 52% de las madres que debían recibir una cuota alimentaria no la percibía , porcentaje que llegaba al 63% al incorporar los pagos irregulares.
UNICEF también señaló que el incumplimiento profundiza la pobreza infantil y que, en más de la mitad de los casos relevados, está relacionado con una mala o inexistente relación del padre con la madre o con sus hijos.
