El histórico campeón mundial falleció a los 59 años tras sufrir un repentino problema de salud en el Bingo de Morón. Padecía diabetes y la Justicia investiga las causas exactas del deceso. Su legado incluye el mítico nocaut en Monterrey y una carrera de más de 140 peleas.

El deporte nacional está de luto tras confirmarse la muerte de Jorge Fernando «Roña» Castro, histórico referente del boxeo argentino, a los 59 años. El fatal desenlace se produjo en las instalaciones del Bingo de Morón, en la provincia de Buenos Aires, donde el exdeportista sufrió una repentina descompensación.
Según informaron fuentes policiales y médicas, el excampeón mundial se encontraba en la sala de máquinas del establecimiento cuando comenzó a sentirse mal de manera imprevista. Trasladado de urgencia en silla de ruedas hacia el exterior del salón para facilitar su asistencia, un médico del servicio de emergencias constató su deceso pocos minutos después. Castro padecía diabetes y actualmente la UFI N.º 8 de Morón investiga si la muerte estuvo vinculada a complicaciones con su tratamiento, a la espera de las pericias correspondientes.
La «mano de Dios» y su legado en el boxeo
Nacido el 18 de agosto de 1967 en Caleta Olivia, Santa Cruz, el «Roña» o «Locomotora» alcanzó la máxima gloria internacional el 12 de agosto de 1994, cuando venció al estadounidense Reggie Johnson en Tucumán y se alzó con el título mundial mediano de la AMB.
Sin embargo, su noche más legendaria ocurrió el 10 de diciembre de ese mismo año en Monterrey, México. En una pelea totalmente adversa frente a John David Jackson, donde caía por amplio margen en las tarjetas y tenía un ojo prácticamente cerrado, sacó un histórico gancho de izquierda en el noveno asalto que le otorgó un nocaut épico. Él mismo bautizó ese golpe como «la mano de Dios», en claro homenaje a su amigo Diego Maradona. The Ring reconoció ese combate como la mejor pelea del año.
A lo largo de su carrera, que acumuló más de 140 combates profesionales, se midió contra gigantes de la disciplina como Roy Jones Jr. y Roberto «Mano de Piedra» Durán, hasta su retiro oficial en enero de 2007.
El milagro del accidente vial en 2005
La vida del ídolo popular también demostró su capacidad de resistencia fuera de los cuadriláteros. En junio de 2005, protagonizó un gravísimo accidente de tránsito en Puerto Madero al perder el control de su vehículo a alta velocidad y estrellarse de lleno contra un árbol.
El impacto le provocó severos traumatismos y una hemorragia pulmonar que lo mantuvo 23 días en estado de coma en el Hospital Argerich. Contra todos los pronósticos médicos, logró una recuperación asombrosa. Fiel a su estilo inquebrantable, al recibir el alta dejó una frase que resumió su filosofía de vida: «En el ring demostré que nadie quiere pelearme, pero con este accidente queda claro que ni la muerte me puede parar».
