
La Ciudad de Buenos Aires aprobó un marco regulatorio para ensayar vehículos de conducción autónoma en la vía pública con fines tecnológicos y de movilidad.
La Ciudad de Buenos Aires dio un paso histórico en materia de movilidad al autorizar formalmente las pruebas de autos sin chófer en el entramado urbano porteño.
La resolución dispuesta por el Ministerio de Infraestructura establece las condiciones operativas y los estándares de seguridad que deberán cumplir las empresas tecnológicas y automotrices para testear unidades de conducción autónoma en la vía pública.
Requisitos de seguridad e inspección para las pruebas
El protocolo gubernamental exige que durante la primera etapa de ensayos cada unidad cuente con un conductor de respaldo sentado al volante, capacitado para tomar el control manual ante cualquier eventualidad.
Asimismo, las firmas participantes deberán contar con pólizas de seguro de cobertura especial y someter los coches a rigurosas inspecciones técnicas previas en talleres autorizados.
Los vehículos deberán incorporar sistemas avanzados de sensores LiDAR, radares y cámaras de alta definición para el reconocimiento de peatones y señalización vial.
La Secretaría de Transporte determinará los circuitos y los horarios habilitados para el tránsito de estos prototipos con el propósito de no interrumpir el flujo vehicular en horas pico.
Innovación urbana y transformación de la movilidad
La iniciativa busca posicionar a la Capital Federal como un polo de experimentación para el desarrollo de la inteligencia artificial aplicada al transporte de pasajeros y logística.
Funcionarios del Gobierno de la Ciudad destacaron que el despliegue progresivo de esta tecnología contribuirá a reducir la siniestralidad vial provocada por fallas humanas.
Representantes de la industria automotriz celebraron la medida como un hito para la atracción de inversiones en el sector tecnológico local. En los próximos meses se espera el inicio formal de las primeras pruebas piloto en avenidas seleccionadas del territorio porteño.
