Detectaron microplásticos en muestras de granizo y un epidemiólogo pidió controlar el aire

El médico epidemiólogo Ramiro Salazar explicó en Radio Libertad los resultados de un estudio realizado sobre muestras de granizo recolectadas en Santa Fe. El análisis detectó microplásticos, fibras de poliéster y distintos componentes químicos, a partir de una observación realizada por productores de la zona.

Un fenómeno que llamó la atención de productores agropecuarios terminó dando lugar a un estudio sobre la composición del granizo. En distintas localidades de Santa Fe  , algunas piedras recolectadas después de una tormenta tardaron entre 24 y 48 horas en derretirse  , pese a que la temperatura había alcanzado los 27 grados y el sol había vuelto a salir.

La particularidad llevó a un grupo integrado por profesionales de la salud, investigadores y productores a conservar muestras y enviarlas a distintos laboratorios para analizarlas. Según explicó el médico epidemiólogo Ramiro Salazar  en Radio Libertad  , el estudio detectó una serie de elementos químicos y, entre ellos, microplásticos y fibras de poliéster  .

El hallazgo, aclaró, no surgió de una búsqueda específica de microplásticos, sino de la observación de quienes trabajan en el campo y conocían el comportamiento habitual del granizo. » Para nosotros fue una sorpresa, la verdad que no pensábamos encontrar lo que encontramos  «, explicó Salazar.

La investigación comenzó después de una pedrada registrada en la localidad de Funes, Santa Fe  . Los productores observaron que algunas de las piedras permanecían prácticamente intactas incluso después de varias horas. «Había subido la temperatura a 27 grados, había salido el sol. Entonces, en base a esa observación, decidimos tomar muestras de ese hielo», relató el epidemiólogo.

Según detalló, algunas muestras habían permanecido sin derretirse durante 24 o 48 horas  , algo que consideraron suficientemente llamativo como para iniciar un análisis. El grupo tuvo además que afrontar una dificultad adicional: el costo de los estudios de laboratorio. Al tratarse de una iniciativa comunitaria e independiente, los investigadores debieron conseguir recursos para poder realizar los análisis.

La investigación involucró a distintos profesionales, entre ellos la licenciada Lola Diolassi, la doctora Marcela Zangorrin y el ingeniero Juan José Sinali. Salazar explicó que participó principalmente en la recolección de las muestras, la logística y la coordinación de su envío a los laboratorios  .

¿Qué encontraron en las muestras?

Los análisis identificaron una amplia variedad de componentes. Entre los elementos mencionados por Salazar aparecen calcio, potasio, sodio, aluminio, arsénico, bario, boro, cromo, estroncio, magnesio, nitratos, plata, silicio y zinc  , entre otros. El investigador destacó además la presencia elevada de potasio, magnesio, calcio y sodio  , junto con microplásticos y fibras de poliéster  .

Estos resultados son los que despertaron el interés del grupo, ya que el granizo se forma en la atmósfera y puede incorporar distintos materiales presentes en el ambiente durante el proceso de formación y precipitación.

Salazar utilizó una particular comparación para explicar el concepto: » Es como un comprimido que cayó del cielo  «. Según su interpretación, el análisis del granizo permite observar determinados componentes que estuvieron presentes en la atmósfera o que fueron incorporados durante el proceso de precipitación. Sin embargo, el hallazgo por sí solo no permite determinar el origen de cada componente ni establecer una relación directa con una enfermedad o un riesgo sanitario específico  .

La preocupación por la salud

Uno de los principales interrogantes que planteó la entrevista fue qué implicancias podría tener la presencia de estos materiales para las personas.

Salazar sostuvo que, si determinados contaminantes están presentes en el ambiente, pueden entrar en contacto con las personas a través de distintas vías, como el aire, el agua, los alimentos o la piel  . «Estos componentes que yo te mencioné podrían tener implicancias para la salud», afirmó.

No obstante, para determinar un eventual impacto sanitario sería necesario avanzar con estudios más amplios que permitan establecer concentraciones, fuentes de contaminación, frecuencia de exposición y efectos concretos sobre la salud humana  .

El médico planteó que el interés del estudio está precisamente en abrir esa discusión y promover investigaciones sistemáticas sobre la calidad ambiental.

El impacto sobre la producción agropecuaria

El fenómeno también fue analizado desde la perspectiva de los productores. Salazar señaló que las tormentas de granizo y otros eventos meteorológicos pueden generar daños directos sobre los cultivos, especialmente durante la primavera.

Las piedras pueden romper brotes y afectar plantaciones, mientras que las condiciones meteorológicas adversas generan consecuencias económicas para la actividad agropecuaria  .

En ese sentido, el grupo considera que el estudio puede servir como punto de partida para ampliar la investigación sobre lo que contienen las precipitaciones y cómo esos componentes interactúan con el ambiente y las actividades productivas.

Salazar sostuvo que el análisis podría replicarse en otras localidades y que las propias comunidades podrían organizar iniciativas similares para recolectar muestras y someterlas a estudios científicos. Según explicó, el material puede ser recolectado directamente después de las tormentas y enviado para su análisis.

También mencionó que se registraron observaciones similares en otros lugares de la región, aunque cada caso debería estudiarse de manera independiente para determinar si existe alguna relación entre ellos. Por eso, consideró necesario avanzar hacia una vigilancia sistemática de la calidad del aire y de las precipitaciones  , en lugar de limitar los controles meteorológicos únicamente a la cantidad de lluvia o a la intensidad de los fenómenos. » Debería existir una vigilancia de la calidad del aire en Argentina con informes regulares  «, sostuvo.

El pedido apunta a que los estudios ambientales incorporen también el análisis de los componentes físicos y químicos del material que cae desde la atmósfera  .

Por ahora, el hallazgo de microplásticos y fibras de poliéster en las muestras de granizo constituye un resultado que requiere nuevas investigaciones para determinar su alcance. El principal aporte del trabajo, según Salazar, es poner el foco sobre una pregunta más amplia: qué contiene el aire que respiramos y qué materiales terminan llegando al suelo a través de las precipitaciones  .

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