
El ministro de Defensa, Carlos Presti, ratificó la postura de Argentina respecto a la soberanía sobre las Islas Malvinas y sostuvo que el reclamo nacional se canaliza exclusivamente por la vía diplomática.
Las declaraciones se dieron luego de que el mandatario norteamericano Donald Trump advirtiera sobre un eventual conflicto entre Gran Bretaña y Argentina y se ofreciera como mediador en la disputa territorial sobre el Atlántico Sur.
Postura oficial ante la mediación norteamericana
Frente a las repercusiones por los dichos internacionales, el titular de la cartera militar aclaró que el abordaje del tema se mantiene de manera coordinada entre el presidente Javier Milei y el canciller Pablo Quirno.
Allí, ante la consulta expresó: «No es en contra de nadie, sino a favor de una solución pacífica.»
La postura gubernamental resalta la alineación estratégica en materia de seguridad defensiva, con el objetivo de consolidar el posicionamiento militar del país en el hemisferio sin alterar el compromiso con la paz.
El representante de las Fuerzas Armadas enfatizó que el reclamo por el archipiélago constituye un mandato nacional permanente y un tributo a los 649 caídos en el conflicto bélico. La estrategia oficial prioriza el fortalecimiento de la presencia militar e institucional en la región austral como herramienta de negociación internacional.
En esta línea, señaló: «Todos los argentinos sabemos que es una causa nacional y sabemos que la única manera de recuperar la soberanía sobre las islas es de manera pacífica y diplomática.»
Inversión histórica en la base naval de Ushuaia
En el marco del plan de reequipamiento defensivo, el Poder Ejecutivo confirmó el inicio de las obras para la creación de un Polo Logístico Antártico en Ushuaia, en la provincia de Tierra del Fuego.
«El Presidente me ha pedido trabajar para crear las mejores condiciones estratégicas en el Atlántico Sur», dijo y agregó: «Poner el máximo empeño en levantar nuestra base naval en Ushuaia»
El proyecto demandará un desembolso de 450 millones de dólares y su ejecución comenzará formalmente en enero de 2027, estructurada a lo largo de cuatro fases de desarrollo.
«Será un polo logístico comercial para hacer una proyección antártica internacional, que buscará el crecimiento de la presencia y las capacidades de Argentina en el Atlántico Sur.»
La nueva infraestructura militar tiene como objetivo primordial proyectar la soberanía argentina hacia la Antártida y reforzar el control operacional marítimo en la zona austral. Desde la conducción de la cartera castrense remarcaron que el plan representa la inversión presupuestaria en materia de defensa más significativa de las últimas cuatro décadas.
Más tarde, señaló: «Estados Unidos tiene una prevalencia estratégica internacional. Y en nuestro hemisferio hay un interés de Estados Unidos para con todos los países y Argentina quiere ser el referente americano en el Atlántico Sur».
Por último, indicó: «Es la primera vez en 40 años que veo una inversión importante en defensa. Es una herramienta de diplomacia del país.»
