
Representantes de la Secretaría General de la Presidencia, de la delegación del Vaticano, de la Nunciatura Apostólica, de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) y de la Cancillería mantuvieron este lunes una nueva reunión de trabajo en el Palacio San Martín en la que repasaron aspectos logísticos vinculados con la preparación de la visita del papa León XIV. Posteriormente, la secretaria general, Karina Milei, recibió en Casa de Gobierno al titular del episcopado, Marcelo Colombo.
En la entrevista de la funcionaria con el obispo -que se vio con León XIV la última semana en el Vaticano- «hubo muy buena sintonía«, aseguraron fuentes gubernamentales a cronica.com.ar. «Monseñor Colombo transmitió que el Papa estaba muy entusiasmado en visitar Argentina y en subrayar que se trata de una visita netamente pastoral«, añadieron.
En tanto, durante el encuentro realizado en la sede de Cancillería, se avanzó en la coordinación de las distintas áreas involucradas en la organización de la agenda del sumo pontífice y en la planificación de los eventos que se desarrollarán durante su estadía en el país, entre el 8 y el 11 de noviembre.

Los equipos involucrados continuarán durante las próximas jornadas con la evaluación de posibles locaciones de acuerdo con las distintas actividades previstas por el Santo Padre en la Argentina.
Morosidad
Durante la jornada, antes de los encuentros con funcionarios, Marcelo Colombo se refirió al problema de la morosidad de millones de argentinos en el pago de deudas de diversa índole. En declaraciones radiales, el prelado afirmó: «No se puede decir ‘no nos interesa o que se arreglen’» solos los que están endeudados.
El mensaje cobró notable fuerza por la reciente audiencia de Colombo con el Sumo Pontífice en Roma. El último jueves estuvo en el Vaticano para conversar sobre la agenda que desplegará entre el 8 y el 10 de ese mes en el país.
«Hay deudas que son claramente leoninas al momento de contraerlas«, sostuvo después Colombo en diálogo con Radio Mitre Mendoza y pidió no tener una «mirada superficial» al respecto. «Alguna solución tiene que haber en cuanto al menos poner criterios en la contracción de las deudas o buscar la forma de discutir cuánto del monto del sueldo de alguien se puede gastar«, aseveró.
La postura es claramente contraria a la del gobierno de Javier Milei que mantiene que se trata de «un asunto entre privados«. El Presidente dio su diagnóstico sobre morosidad y se explayó al respecto en sus últimos discursos, como así también reforzaron la negativa a tomar medidas desde el Estado en el oficialismo parlamentario.
