Tres chaqueños serán protagonistas

La reforma laboral saca a la política de la modorra estival

El oficialismo busca darle media sanción en el Senado el miércoles. Se esperan protestas y negociaciones hasta último momento.

El Senado de la Nación volverá a ocupar el centro de la escena política el próximo miércoles, cuando el gobierno nacional intente avanzar con la media sanción de la Ley de Reforma Laboral, uno de los proyectos estructurales de la gestión de Javier Milei. La sesión, convocada para las 11 por la vicepresidenta Victoria Villarruel, marcará el fin de la modorra estival y se desarrollará bajo un clima de alta tensión política y gremial.

La actividad parlamentaria coincidirá con una movilización convocada por la CGT, organizaciones de izquierda y agrupaciones de jubilados, lo que anticipa una jornada extensa, con fuerte presión dentro y fuera del recinto.

POROTEO AJUSTADO

La Libertad Avanza llega a la sesión con expectativa de aprobar el proyecto en general. El oficialismo calcula entre 40 y 46 votos, sumando apoyos del PRO, sectores de la UCR y bloques provinciales. Sin embargo, la votación artículo por artículo aparece como el principal desafío, con resistencias que atraviesan incluso a los aliados.

El punto más sensible es el capítulo fiscal. La reducción de la alícuota del Impuesto a las Ganancias para grandes empresas —de 35% a 31,4%— genera preocupación entre los gobernadores por su impacto en la coparticipación, estimado en casi 2 billones de pesos hacia 2027. Para contener esas objeciones, el oficialismo desplegó una negociación paralela en el Senado y con las provincias, encabezada por referentes del bloque libertario y el Ministerio del Interior.

La definición final podría quedar en manos de un puñado de senadores de provincias con posiciones aún abiertas, lo que mantiene la incertidumbre hasta último momento.

LOS EJES MÁS POLÉMICOS

La reforma propone cambios profundos en el régimen laboral. Entre los puntos centrales figura la limitación de la ultraactividad de los convenios colectivos, que mantendrán las cláusulas laborales básicas, pero no los aportes solidarios a sindicatos y cámaras empresarias una vez vencidos.

Otro eje conflictivo es la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) financiado con 3% de los aportes patronales hoy destinados a la Anses, para cubrir indemnizaciones por despido. En ese marco, se negocia un tope indemnizatorio de un salario por año trabajado, con un máximo de tres sueldos promedio, pagadero en cuotas, con condiciones diferenciadas para grandes empresas y pymes.

La CGT rechaza estos cambios y anticipó una estrategia de judicialización, además de cuestionar la reducción de aportes a las obras sociales sindicales y las restricciones al derecho de huelga en actividades consideradas esenciales.

POSICIONES ENFRENTADAS

Los tres senadores chaqueños llegarán a la sesión con posturas claramente diferenciadas. Jorge Capitanich (Frente Popular) encabezará el rechazo y llamó a la “resistencia social y sindical”, al advertir que la ley implica una reforma laboral y tributaria encubierta que perjudica a provincias, municipios y sindicatos.

Desde el oficialismo, Juan Cruz Godoy (LLA) defiende el proyecto como una herramienta para reducir la informalidad y generar crecimiento económico. Sostiene que la baja de Ganancias apunta a ampliar la base tributaria y atraer inversiones, y se muestra confiado en lograr la media sanción.

En una posición intermedia, Silvana Schneider (UCR) respalda la necesidad de modernizar la legislación laboral, pero reclama ajustes puntuales. La senadora destacó el diálogo con actores productivos chaqueños y anticipó que llevará al recinto observaciones sobre artículos específicos vinculados a aportes y convenios.

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