El ministro de Defensa israelí aseguró que se trató de “una ofensiva preventiva”, tras la cual se reportaron explosiones en instalaciones militares en Qatar, Bahréin, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait.

Estados Unidos e Israel lanzaron este sábado un ataque conjunto contra el régimen de Irán. El primero en comunicar la acción militar fue el Estado judío, que, a través de un comunicado, informó que llevó a cabo una ofensiva sobre “decenas de objetivos militares” de la república islámica en el marco de una operación bautizada como “Rugido de León”, destinada -según indicó- a neutralizar lo que considera “amenazas existenciales”. Posteriormente, Donald Trump confirmó que su país también participaba de los bombardeos.
En respuesta, la Guardia Revolucionaria del régimen de Alí Jamenei anunció el inicio de la primera oleada de misiles y drones contra Israel. También se informaron explosiones en Qatar, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Kuwait, donde tiene sus bases el país norteamericano.
En una nota difundida por las Fuerzas de Defensa israelíes (FDI), el mando militar señaló que los bombardeos se dirigieron contra instalaciones estratégicas vinculadas al aparato de defensa iraní. “El ataque tuvo como objetivo decenas de objetivos militares y se llevó a cabo como parte de una amplia operación conjunta y coordinada contra el régimen”, expresó el comunicado.
Las autoridades israelíes sostienen que la ofensiva responde a los esfuerzos persistentes de Irán por impulsar su programa nuclear y restablecer sus capacidades de producción de misiles, pese a los golpes recibidos en operaciones anteriores. En ese contexto, Israel argumentó que estas actividades representan una amenaza directa para su seguridad nacional.
El texto oficial también acusó a Teherán de continuar financiando, entrenando y armando a aliados en las fronteras israelíes, lo que -según el Gobierno de Israel- amplía el riesgo no solo para el Estado hebreo, sino también para la estabilidad de Oriente Medio y la seguridad global.
De acuerdo con el parte militar, la ofensiva fue precedida por meses de planificación “meticulosa” entre el Ejército israelí y las fuerzas estadounidenses, lo que permitió ejecutar los ataques con “alta sincronización y coordinación”. Las FDI remarcaron que sus tropas permanecen desplegadas en “defensa avanzada”, preparadas para actuar en cualquier frente ante posibles represalias.
La Fuerza Aérea israelí, añadió el comunicado, continúa desarrollando ataques basados en información de inteligencia considerada precisa. En paralelo, el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, encabeza evaluaciones permanentes junto a sus comandantes para analizar la evolución del escenario y los riesgos emergentes.
En un segundo mensaje, el Ejército informó que estaba lanzando “ataques extensivos contra varios objetivos militares en el oeste de Irán” y exhortó a la población israelí a seguir las directrices del Comando del Frente Interior.
“Hermanos y hermanas, ciudadanos de Israel: Hace instantes, Israel y Estados Unidos lanzaron una operación para eliminar la amenaza existencial que representa el régimen terrorista de Irán”, señaló minutos después el primer ministro Benjamin Netanyahu en un mensaje en video.
Según el premier, la acción conjunta creará las condiciones para que “el valiente pueblo iraní tome su destino en sus propias manos”.
