La FIFA implementó por primera vez el “precio dinámico” y la demanda ya supera treinta veces la oferta disponible para el torneo. La expectativa por el Mundial 2026, coorganizado por Estados Unidos, Canadá y México, alcanzó niveles críticos de demanda tras confirmarse que las solicitudes de entradas superaron en más de 30 veces la oferta disponible.

A solo 100 días del puntapié inicial, la FIFA informó que ya se colocaron casi dos millones de tickets en las primeras fases de venta, impulsadas principalmente por residentes de los países anfitriones y seguidores de potencias futbolísticas como Inglaterra, Alemania, Brasil y Argentina.
Sin embargo, el foco de la escena no está solo en lo deportivo, sino en el impactante costo de las ubicaciones: una entrada para la final en Nueva Jersey oscila entre los 2.030 y los 6.370 dólares, una cifra que pulveriza los registros de Qatar 2022. La entidad madre del fútbol introdujo para esta edición el concepto de “precios dinámicos”, un sistema de valores variables que fluctúan según la demanda en tiempo real, similar al mercado de pasajes aéreos o conciertos masivos.
Mientras que en la última Copa del Mundo los precios para el partido decisivo promediaban entre 206 y 1.607 dólares, el nuevo formato ampliado de 48 equipos y 104 partidos disparó los valores nominales a niveles históricos, despertando críticas por la falta de asequibilidad para el público general. En cuanto a la reventa, la organización habilitó su propia plataforma oficial, aunque bajo condiciones que generaron debate. El organismo cobra una comisión del 15% tanto al comprador original como en la operación de intercambio. Además, a diferencia de ediciones anteriores donde los precios estaban controlados, ahora los vendedores -excepto los residentes en México- pueden fijar valores muy por encima del precio original. En cuanto a la reventa, la organización habilitó su propia plataforma oficial, aunque bajo condiciones que generaron debate. El organismo cobra una comisión del 15% tanto al comprador original como en la operación de intercambio. Además, a diferencia de ediciones anteriores donde los precios estaban controlados, ahora los vendedores -excepto los residentes en México- pueden fijar valores muy por encima del precio original.
