Las bajas temperaturas intensifican la propagación de los virus, por lo que se recomienda reforzar la inmunización anual.

Con la llegada del otoño y el incremento de la circulación de virus respiratorios, la influenza o gripe vuelve a ubicarse entre las principales preocupaciones de salud pública. Se trata de una infección respiratoria que puede provocar desde fiebre y tos hasta complicaciones graves, especialmente en personas de riesgo.
Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la influenza provoca cada año entre 3 y 5 millones de casos graves y hasta 650.000 muertes en todo el mundo por enfermedades respiratorias asociadas. Frente a este escenario, especialistas destacan que la vacunación anual y la vigilancia epidemiológica son las herramientas más eficaces para prevenir cuadros severos.
El médico infectólogo Pablo Bonvehí, jefe de Infectología del Departamento de Medicina Interna del CEMIC y miembro del Departamento Científico de la Fundación Vacunar, explicó que la vacuna continúa siendo la principal medida preventiva. “Es importante recordar que la medida más importante para prevenir esta enfermedad es la vacunación anual, especialmente dirigida a los grupos de mayor riesgo de complicaciones”, señaló.
El especialista agregó que este año se detectó una variante del virus que genera preocupación entre los profesionales de la salud. “Se ha identificado un subclado denominado K del virus de influenza A, subtipo H3N2, que se ha asociado a una mayor tasa de internaciones”, advirtió.
La influenza es una enfermedad viral que se transmite principalmente a través de gotas respiratorias al toser, estornudar o hablar, aunque también puede contagiarse por contacto con superficies contaminadas. Sus síntomas más comunes incluyen fiebre alta, tos seca, dolor de garganta, dolor muscular, cefalea y decaimiento general. En adultos mayores, incluso sin fiebre, puede derivar en complicaciones como neumonía o descompensación de enfermedades crónicas.
En Argentina, los datos epidemiológicos muestran un incremento de casos. Según el Boletín Epidemiológico Nacional N° 797, en las primeras seis semanas de 2026 se notificaron 45.485 casos de Enfermedad Tipo Influenza (ETI) en el país. El informe también indica que la actividad del virus presenta una tendencia ascendente en la región de las Américas, con predominio del subtipo A(H3N2).
El análisis genético de las muestras detectó 76 casos del subclado K en 19 jurisdicciones del país. De las muestras estudiadas de influenza A(H3N2), el 68% correspondió a esta variante, con mayor presencia en niños menores de 10 años y adultos mayores de 60.
Las hospitalizaciones se concentran principalmente en adultos mayores y personas de entre 45 y 64 años, seguidos por niños de entre 5 y 9 años. En lo que va de 2026, el sistema de vigilancia registró un fallecimiento asociado a influenza.
Ante este panorama, las autoridades sanitarias recomiendan aplicarse la vacuna antigripal antes del invierno, cuando se produce la mayor circulación del virus. La inmunización está indicada para niños de 6 a 24 meses, adultos mayores de 65 años, embarazadas, personas con enfermedades crónicas, inmunosuprimidos, personas con obesidad mórbida, personal de salud y convivientes de pacientes vulnerables.
En el caso de los niños de 6 meses a 8 años que nunca fueron vacunados, se requieren dos dosis separadas por al menos cuatro semanas para lograr una protección adecuada.
Las vacunas disponibles en el país este año protegen contra tres tipos de virus de la gripe, aunque en algunos casos también se utilizan formulaciones cuadrivalentes, que incluyen protección frente a cuatro variantes. Algunas versiones están especialmente diseñadas para personas mayores, con dosis más altas o con adyuvantes que refuerzan la respuesta inmunológica.
