Desde la Cámara Empresaria advierten que el sector atraviesa “la situación más difícil de los últimos años”.

Aunque el gobierno provincial aseguró que mantiene abiertas las instancias de diálogo, el anuncio generó máxima tensión entre las empresas, los trabajadores y los usuarios.
Incertidumbre en el sistema
Desde la Cámara Empresaria del Transporte Automotor del Chaco (Cetach), su referente Gustavo Larrea confirmó en NORTE TV que hasta el momento no existe una comunicación formal sobre la decisión de la compañía. “Como cámara nada concreto. La empresa integra la cámara, pero no hizo una presentación formal. Evidentemente lo está llevando en forma particular con el gobierno”, explicó.
El dirigente señaló que la situación tiene impacto en todo el sistema, especialmente en las empresas locales que podrían verse involucradas en una eventual reorganización del servicio. En ese sentido, indicó que estaba prevista una reunión con el secretario de Transporte de la provincia para analizar alternativas, pero el encuentro finalmente no se concretó.

“Todavía no tenemos una comunicación expresa de parte del Gobierno de ver qué alternativa va a tomar y si eventualmente hay intenciones de que las empresas locales puedan absorber parte o todo de los servicios que quedarían sin cumplirse”, sostuvo Larrea.
¿Pueden las empresas locales asumir los recorridos?
Uno de los principales interrogantes es si las empresas chaqueñas están en condiciones de asumir los recorridos que hoy cubre ERSA. Sin embargo, el panorama aparece complejo. “Unidades no existen, financiamiento menos, viendo lo que ocurre a nivel nacional. La situación de crisis que vive el sistema hoy es evidente”, advirtió.
La eventual salida de la empresa también genera preocupación por el futuro laboral de los trabajadores. Según estimaciones del sector, ERSA cuenta con alrededor de 240 empleados bajo convenio colectivo de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) que quedarían en una situación incierta hasta que se defina el futuro del servicio.
Larrea recordó que no sería la primera vez que empresas locales deben reorganizar el sistema frente a la caída de un operador. “Como ocurrió en otros momentos, las empresas terminaron absorbiendo la salida del sistema. El último caso fue el de la Línea 9, cuando se conformó una UTE para hacerse cargo del servicio”, explicó.
Caída de pasajeros y crisis del sector
No obstante, remarcó que el contexto actual es mucho más complejo que en otras etapas. “La situación de las empresas locales hoy es la más difícil que hemos tenido”, afirmó.
El dirigente también vinculó la crisis del transporte urbano con cambios en el esquema de financiamiento del sistema a nivel nacional. Según explicó, desde 2024 los subsidios dejaron de calcularse en función del costo del sistema y pasaron a distribuirse según la cantidad de pasajeros transportados.

“Cada vez que hay menos pasajeros hay menos aportes estatales y más presión sobre la tarifa. Y cuando sube la tarifa, vuelve a caer la cantidad de pasajeros. Es un círculo que termina profundizando la crisis”, señaló.
En ese sentido, indicó que el sistema registra una fuerte caída en la demanda. “Entre enero del año pasado y este año hubo cerca de un 20% de caída interanual en pasajeros, y en febrero esa baja llegó a 22%”, precisó.
La postura del gobierno provincial
Según documentación oficial del Ministerio de Infraestructura, la provincia instrumentó distintos mecanismos de asistencia financiera para sostener el sistema de transporte, entre ellos subsidios, adelantos y refinanciaciones de préstamos, con el objetivo de garantizar la continuidad del servicio y preservar las fuentes laborales. Solo en concepto de transferencias directas, entre julio de 2025 y marzo de 2026 el Estado provincial desembolsó más de $463 millones a este grupo empresarial para sostener la operación.
Además, desde la administración provincial remarcan que la tarifa vigente y el esquema de compensaciones fueron definidos sobre la base de estudios técnicos de costos que contemplan variables como salarios, combustible, mantenimiento y demanda del servicio.
Un problema que se repite en el interior
La problemática, aseguró, no es exclusiva del Chaco sino que se replica en distintas provincias del país. “Hoy hay muchas empresas del interior que están saliendo del sistema. La semana pasada, por ejemplo, una empresa emblemática de Salta dejó de prestar servicio y dejó a más de cien trabajadores en la calle”, mencionó.
Mientras tanto, el futuro del transporte urbano en Resistencia permanece en análisis entre el gobierno provincial y la empresa. Desde el sector empresarial esperan que en los próximos días se convoque a una mesa de trabajo para definir cómo continuará el sistema y evitar que los usuarios queden sin servicio.
