El incumplimiento en créditos marcó un récord en más de 20 años. El analista financiero Adrián Atanasoff señala que el endeudamiento crece más rápido que los ingresos.

La morosidad en los créditos tomados por las familias argentinas continúa en ascenso y alcanzó un nuevo récord en más de dos décadas. Según un informe de la Consultora 1816 basado en datos de la Central de Deudores del Banco Central de la República Argentina, el porcentaje de préstamos a hogares en situación irregular, con atrasos de al menos 90 días, subió de 9,3% en diciembre de 2025 a 10,6% en enero de 2026, acumulando 15 meses consecutivos de incremento. Tasas altas y salarios rezagados
El analista financiero, director ejecutivo y socio de la consultora eQuador, Adrián Atanasoff, explicó en NORTE TV que el incremento de la morosidad responde principalmente a un problema estructural vinculado al costo del financiamiento. “El principal indicador que está explicando esta mora es la tasa de interés. Aunque la inflación se desaceleró en los últimos años, las tasas para créditos personales siguen siendo muy altas y en muchos casos triplican o cuadruplican la inflación”, explicó.
Según el especialista, el problema se profundiza porque los ingresos de los hogares no evolucionan al mismo ritmo que el costo del endeudamiento. “Las familias con ingresos salariales que no crecieron al ritmo de la inflación se están endeudando a tasas mucho más altas que el aumento de sus ingresos. Era previsible que en algún momento no pudieran responder a esas obligaciones”, señaló.
El impacto de las billeteras virtuales
El informe también advierte una situación aún más compleja en el crédito otorgado por entidades no financieras, especialmente plataformas digitales y billeteras virtuales.
Atanasoff ilustró el impacto de estas condiciones con un ejemplo concreto. “Hice el ejercicio de pedir un millón de pesos en una billetera virtual y devolverlo en 12 cuotas de 185.000 pesos. Al final terminás pagando más de dos millones, con una tasa efectiva anual que supera 350%”, detalló. En ese sentido, remarcó que el escenario actual exige cautela: “A estas tasas de interés, lo más recomendable es tratar de desendeudarse porque la deuda puede volverse impagable”.
El especialista advirtió que esos costos financieros vuelven muy difíciles sostener los pagos en el tiempo. “A estas tasas de interés, lo más razonable es intentar desendeudarse. De lo contrario, la deuda puede volverse impagable”, afirmó.
Advertencias y posibles medidas
Frente a este escenario, Atanasoff planteó que el Estado podría intervenir con medidas regulatorias que moderen el costo del crédito. “En Argentina existieron mecanismos para regular tasas o establecer rangos de financiamiento. Eso ayudaba a evitar que las personas entraran en una espiral de endeudamiento”, sostuvo.
Además, consideró que una herramienta clave sería extender los plazos para refinanciar deudas familiares. “Si se quiere aliviar esta situación, sería sano promover reestructuraciones con plazos más largos. Eso permitiría que las familias puedan sobrellevar la deuda sin caer en mora”, concluyó.
