A poco más de dos meses para el inicio de la Copa del Mundo 2026, recordamos la figura de Edson Arantes do Nascimento, “O Rei”, quien mantiene récords de precocidad y gloria que aún parecen inalcanzables.

la cuenta regresiva nos traslada inevitablemente a la figura de Edson Arantes do Nascimento, conocido por el mundo entero simplemente como Pelé. El astro brasileño dejó una huella imborrable con la Selección de Brasil, donde anotó 77 tantos en 92 partidos, una cifra que hoy resuena con especial simbolismo ante la cercanía del certamen.
En la historia de la Copa del Mundo, 21 jugadores lograron la hazaña de ganar dos veces el torneo, pero solo “El Rey” fue tricampeón, alzando el trofeo en las ediciones de 1958, 1962 y 1970. A lo largo de su carrera mundialista, disputó 4 ediciones y participó en 14 juegos, todos ellos como titular. Su efectividad fue asombrosa: ganó 12 partidos, empató uno y solo perdió el restante, registrando además 12 goles y 7 asistencias.
Pelé mantiene vigentes tres marcas históricas que desafían el paso del tiempo. Es el jugador más joven en convertir en un Mundial, con apenas 17 años y 241 días (frente a Gales en 1958), y el más joven en marcar en una final, con 17 años y 251 días, cuando anotó por duplicado frente a Suecia en ese mismo torneo.
Asimismo, integra el selecto grupo de los únicos 5 futbolistas que marcaron goles en dos finales distintas, compartiendo este honor con su compatriota Vavá (1958 y 1962), el alemán Paul Breitner (1974 y 1982) y los franceses Zinedine Zidane (1998 y 2006) y Kylian Mbappé (2018 y 2022). A menos de tres meses de la gran cita, el recuerdo de Pelé agiganta la mística de una competencia que él mismo ayudó a definir.
