La Liga Profesional confirmó los detalles para el partido más importante de la fase regular del Torneo Apertura 2026.

El calendario futbolístico ha marcado al domingo 19 de abril como una jornada especial para la historia del enfrentamiento más grande de Argentina. Mientras el mundo del fútbol se prepara para un nuevo choque entre River y Boca por la fecha 15 del Torneo Apertura en el estadio Monumental a las 17.00, el recuerdo de los cruces pasados en este mismo día del calendario cobra una relevancia absoluta.
La historia de los Superclásicos jugados un 19 de abril es una narrativa de paridad y talento, con antecedentes que se remontan casi un siglo atrás y otros que aún permanecen frescos en la retina del hincha moderno por la jerarquía de sus protagonistas. 1936: Una batalla de cinco goles en la Copa Honor
El primer gran registro nos traslada al 19 de abril de 1936, por la tercera fecha de la Copa Honor. En aquel entonces, el profesionalismo daba sus primeros pasos y el fútbol era una fiesta de ataque constante. En una tarde donde se recaudaron más de 23.000 pesos, River Plate logró imponerse como visitante ante Boca Juniors por 3-2.
El conjunto millonario golpeó primero y con contundencia. Peucelle abrió la cuenta a los 10 minutos del primer tiempo, seguido por un doblete del mítico Bernabé Ferreyra, quien anotó a los 21 y 38 minutos para irse al descanso con una ventaja de tres goles. Boca reaccionó en el complemento con tantos de Cherro y Benítez Cáceres, pero no le alcanzó para revertir el resultado ante el equipo de la banda roja, que contaba con figuras como José María Minella y el “Charro” Moreno. Aquella fue la primera victoria de River en el profesionalismo en la Vieja cancha de Boca. 2009: El grito de Palermo y la pegada de Gallardo
Mucho más cerca en el tiempo, el 19 de abril de 2009, La Bombonera fue el escenario de un empate 1-1 por la décima fecha del Torneo Clausura. Fue un partido recordado por la presencia de dos de los máximos ídolos de la era moderna en ambos bancos y en la red. Con 47.000 personas en las tribunas y el arbitraje de Gustavo Bassi, el duelo fue una partida de ajedrez táctico entre Carlos Ischia y Néstor Gorosito.
Tras un primer tiempo cerrado, la emoción llegó en la segunda mitad. Martín Palermo adelantó al Xeneize a los 15 minutos del segundo tiempo, desatando la locura en la Ribera.
Sin embargo, la alegría local duró poco, ya que apenas ocho minutos después, Marcelo Gallardo frotó la lámpara y, con un tiro libre magistral, estampó la igualdad definitiva. Aquel día, nombres como Riquelme, Battaglia, Falcao García y el “Ogro” Fabbiani le dieron un marco de jerarquía a un empate que repartió puntos pero dejó el orgullo intacto para ambos.
