Claudio Poggi admitió públicamente una crisis política y financiera marcada por la caída de ingresos coparticipables, que implicó el 7,14% en el primer cuatrimestre. Está decidido a reestructurar el Estado provincial, con recorte de cargos y revisión de todas líneas de acción.

El gobernador de San Luis, Claudio Poggi, desató una crisis política de alto impacto al solicitar la renuncia de la totalidad de su gabinete, en una decisión que busca reconfigurar la estructura del Ejecutivo provincial en medio de dificultades económicas.
La medida se inscribe en un contexto de caída de los ingresos provinciales, particularmente de los fondos de coparticipación, que registraron una disminución del 7,14% durante el primer cuatrimestre del año. Este retroceso condicionó el margen de maniobra del gobierno y aceleró definiciones políticas de fondo.
Según se informó el propio mandatario puntano, el pedido de renuncias apunta a evaluar el desempeño de cada área de gestión y definir quiénes continuarán en funciones en un nuevo esquema de gobierno. La decisión forma parte de un proceso de reorganización integral del Estado provincial.
En paralelo, el Ejecutivo avanza con el envío de una nueva Ley de Ministerios a la Legislatura, con el objetivo de reducir cargos políticos y rediseñar la estructura administrativa. La iniciativa se enmarca en una política de ajuste y austeridad frente al escenario fiscal adverso.
Poggi sostuvo que “la situación económica obliga a profundizar medidas de racionalización del gasto y a consolidar un equipo alineado con los objetivos de gestión. En ese sentido, la revisión del gabinete aparece como un paso clave dentro de esa estrategia”.
La crisis política también se vio alimentada por tensiones internas y reclamos salariales en el sector público. En ese marco, la intervención de dirigentes vinculados al oficialismo, que impulsaron pedidos de aumentos, incrementó la presión sobre el gobierno provincial.
El episodio más resonante fue la difusión de un mensaje del ex gobernador Adolfo Rodríguez Saá, quien instó a reclamar mejoras salariales, lo que contribuyó a elevar el conflicto político y social en la provincia.
En respuesta, Poggi, con su decisión de pedir la renuncia masiva del gabinete respondió que lejos está de aceptar esas presiones y que la austeridad extrema es el camino elegido.
