Jorge Pilar, presidente de la Administración Provincial del Agua (APA), explicó cómo funcionará el observatorio impulsado junto a la UNNE y una universidad de Brasil para monitorear el fenómeno de El Niño.

La posible llegada del fenómeno climático de El Niño en la segunda mitad de 2026 volvió a encender las alertas en el Chaco. Sin embargo, desde la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) y la Administración Provincial del Agua (APA) pidieron llevar tranquilidad y evitar caer en pronósticos alarmistas o sin respaldo científico.
En diálogo con Radio Libertad, el presidente de APA, Jorge Pilar, confirmó la creación de un observatorio climático conjunto entre la UNNE y la Universidade Federal de Santa Maria, de Brasil, para realizar un seguimiento permanente del fenómeno y brindar información precisa tanto a los gobiernos como a la comunidad. “Todos los modelos climáticos coinciden en que en la segunda mitad del año vamos a tener un desarrollo del fenómeno de El Niño”, señaló Pilar.
Qué es El Niño y cómo puede afectar al Chaco
El fenómeno de El Niño ocurre cuando aumenta la temperatura del océano Pacífico ecuatorial por encima de los valores normales. En regiones como Chaco y Corrientes, esto suele estar asociado a lluvias superiores a lo habitual.
Sin embargo, Pilar aclaró que eso no significa automáticamente que habrá inundaciones masivas. “No necesariamente el Niño está asociado a inundaciones generalizadas. Pueden darse eventos puntuales y no sabemos todavía dónde ni con qué intensidad”, explicó. El especialista remarcó que actualmente los modelos científicos permiten hacer proyecciones confiables solo a corto plazo, por lo que todavía es imposible determinar si el evento será moderado, fuerte o extremo. “La intensidad es incertidumbre pura”, sostuvo.
“Queremos llevar información seria y responsable”
Uno de los puntos centrales del anuncio fue la necesidad de combatir la desinformación y las versiones alarmistas que comenzaron a circular en redes sociales y algunos medios. Pilar cuestionó especialmente las expresiones como “super Niño” o “Niño Godzilla”, utilizadas por algunos divulgadores climáticos.
“Nosotros tenemos un compromiso social universitario y la obligación de mantener informada a la sociedad con responsabilidad científica”, afirmó. En ese sentido, explicó que el nuevo observatorio analizará mes a mes los informes del Servicio Meteorológico Nacional, la NOAA de Estados Unidos y centros internacionales especializados en predicción climática.
“Queremos que la sociedad sepa que la universidad va a tener una voz propia y responsable sobre este tema”, remarcó.
¿Debemos preocuparnos? Qué recaudos recomienda APA
Aunque insistió en evitar el alarmismo, Pilar reconoció que la provincia ya comenzó a trabajar en medidas preventivas ante posibles eventos intensos de lluvias. “Estamos trabajando con el Comité de Emergencia Provincial para prepararnos por si ocurre algún evento crítico”, indicó.
Entre las acciones mencionó tareas de limpieza y mejoras en sistemas de drenaje urbano, especialmente en localidades que ya sufrieron anegamientos recientes, como Juan José Castelli.
Además, llevó tranquilidad respecto al sistema de defensas hídricas del Gran Resistencia.“Tenemos un sistema de defensa robusto y único en el mundo”, aseguró. Recordó que las obras comenzaron a diseñarse tras la histórica inundación de 1982-1983 y que hoy cuentan con terraplenes, estaciones de bombeo y compuertas preparadas para soportar grandes crecidas.
Qué puede hacer la comunidad chaqueña
Desde APA recomiendan a la población mantenerse informada únicamente a través de fuentes oficiales y seguir las actualizaciones del observatorio climático.
También sugieren:
- Mantener limpios desagües y canaletas en viviendas.
- Revisar techos y sistemas eléctricos ante posibles tormentas.
- No arrojar residuos en canales o cunetas.
- Estar atentos a alertas meteorológicas oficiales.
- Tener preparados documentos y elementos esenciales en zonas vulnerables a anegamientos.
Un monitoreo permanente para anticiparse
El observatorio continuará publicando informes técnicos en los próximos meses y en junio se esperan nuevos datos clave para evaluar la evolución del fenómeno.
Mientras tanto, los especialistas insisten en que todavía no hay elementos científicos para hablar de escenarios catastróficos. “No queremos generar temor. Queremos brindar información seria para que la sociedad y los gobiernos puedan tomar mejores decisiones”, concluyó el titular de APA.
