El Ejército Argentino permutó una tonelada de membrillos por repuestos para una camioneta

En medio de las fuertes repercusiones, el Ejército Argentino defendió el mecanismo como una herramienta “legal, transparente y económicamente razonable”.

A pesar del relato triunfalista que domina el microclima libertario las consecuencias del ajuste de Javier Milei alcanzan niveles tragicómicos. Tal es el caso de la licitación que lanzó el Ejército Argentino en el que se comprometió a realizar el pago en membrillos.

Gracias a esta licitación el Ejército Argentino canjeó una tonelada de membrillos frescos por los repuestos que necesitaba para arreglar una camioneta Chevrolet S10. El proceso fue difundido en la red social X y rápidamente se viralizó.

Según consta en la convocatoria oficial, la Dirección de Remonta y Veterinaria impulsó una “permuta de TN (tonelada) de membrillo por repuestos para camioneta Chevrolet S10 2.8 TDI STD 4×4” destinada a un establecimiento dependiente del organismo.

El ministro de Defensa Carlos Alberto Presti y el presidente Javier Milei. Foto: Fuerzas Armadas.

El ministro de Defensa Carlos Alberto Presti y el presidente Javier Milei. Foto: Fuerzas Armadas.

Ante la repercusión, en el Ejército aclararon que la operación involucra membrillo en fruta y no dulce, como circuló en las últimas horas en redes sociales. También explicaron que la producción proviene de establecimientos de Remonta y Veterinaria y que, al tratarse de mercadería perecedera que no pudo colocarse en el mercado, decidieron utilizarla para obtener insumos necesarios.

“La contratación se encuentra jurídicamente justificada porque es una permuta tramitada mediante licitación privada y eso está contemplado dentro del régimen de contrataciones de la administración nacional”, señalaron fuentes del Ejército.

De acuerdo con la explicación oficial, el intercambio apunta a conseguir repuestos para un vehículo civil utilizado en dependencias de Remonta y Veterinaria. “Es una operación conveniente porque permite aplicar un bien producido por el propio establecimiento a la obtención de repuestos necesarios para mantener o recuperar un automotor existente en el patrimonio de la dirección”, sostuvieron.

En el Ejército también explicaron que la licitación expresa los valores en kilos o toneladas de fruta porque el membrillo tiene “precios transparentes” y eso permite equiparar el valor de mercado con el costo de los repuestos requeridos.

El pliego establece que la adjudicación se realizará a la oferta “más conveniente”, evaluando quién solicite menor cantidad de kilos de membrillo a cambio de los repuestos para la camioneta.

Ajuste a las Fuerzas Armadas

El gobierno de Milei impuso la semana pasada un fuerte ajuste en casi todas las áreas del Estado. Aunque como de costumbre Salud y Educación son dos de sus áreas preferidas a la hora de pasar la motosierra libertaria esta vez también fue el turno de Defensa, uno de los sectores que más al margen se habían mantenido del ajuste. De hecho avanzó en la compra de aviones de combate y anunció la compra de barcos de guerra en el marco de un plan de reequipamiento militar.

A tan solo una semana de anunciar el Plan ARMA para avanzar en la modernización de las Fuerzas Armadas, la Decisión Administrativa 20/2026 publicada la semana pasada en el Boletín Oficial dispuso un recorte de 49 mil millones de pesos en las partidas destinadas a Defensa.

El mayor recorte le tocó a la Fuerza Aérea Argentina, cuyo Programa 16 de alistamiento operativo perdió 16.500 millones de pesos en bienes de uso y equipos militares.

El Ejército Argentino sufrió una caída de 12.622 millones de pesos que estaban destinados al equipamiento de transporte, comunicaciones y maquinaria de producción militar. La Armada, por su parte, sufrió un recorte neto de 15.220 millones de pesos en su programa de alistamiento operativo.

El ajuste incluyó la eliminación de una partida de crédito externo por 10.620 millones de pesos asignada al proyecto de incorporación de cuatro helicópteros navales livianos AW109M para la Base Naval Puerto Belgrano, uno de los proyectos de adquisición más esperados por la fuerza en los últimos años.

Uno de los impactos menos visibles pero más significativos del recorte es el que afecta a la logística antártica. En esa línea se recortaron partidas para la compra de combustibles y lubricantes para la campaña antártica.

El gasto en Defensa se ubica en el 0,28% del PBI, el nivel más bajo de los últimos años, en un presupuesto donde entre el 75% y el 85% del gasto de cada fuerza se destina a salarios, dejando márgenes mínimos para funcionamiento e inversión.

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