El comercio minorista registró una baja del 0,3% y acumuló cuatro años consecutivos en terreno negativo. Los consumidores priorizaron los productos más económicos y las promociones, mientras que solo cuatro de los seis rubros relevados lograron cerrar con números positivos.

El Día del Padre volvió a dejar un sabor agridulce para el comercio minorista. Pese a las promociones, los descuentos y las facilidades de pago, las ventas registraron una caída interanual del 0,3%, prolongando una tendencia negativa que se mantiene por cuarto año consecutivo. El ticket promedio alcanzó los 78.986 pesos, aunque las operaciones se concentraron principalmente en artículos económicos y mercadería en oferta, reflejando la prudencia de las familias al momento de gastar.
El relevamiento nacional realizado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), entre el 19 y el 20 de junio en 189 comercios de todo el país, mostró un escenario dispar. Si bien cuatro de los seis rubros analizados finalizaron con variaciones positivas, la recuperación no alcanzó para revertir el panorama general. Librerías e Indumentaria encabezaron los incrementos con una suba del 2,1%, seguidos por Electrodomésticos, artefactos para el hogar y equipos de audio y video, con un alza del 0,8%, y Calzado y marroquinería, que avanzó un 0,4%.
En contraste, Equipos, periféricos, accesorios y celulares fue el sector más golpeado, con una caída del 6,1%, mientras que Cosméticos y perfumería retrocedió un 3,8%. En ambos casos, los comerciantes coincidieron en que la competencia del canal digital, la búsqueda de precios bajos y el deterioro del poder adquisitivo condicionaron el nivel de ventas.
El sondeo también reveló que el 38,1% de los comerciantes consideró que la celebración tuvo un impacto moderado sobre la actividad, mientras que otro 36,5% sostuvo que generó cierto movimiento, aunque insuficiente para modificar el contexto económico. Apenas el 7,4% calificó la fecha como decisiva para impulsar las ventas y un 18% afirmó que no produjo ningún efecto sobre la facturación.
El comportamiento por sectores
En Indumentaria, uno de los rubros con mejor desempeño, las ventas se concentraron durante las últimas horas previas al festejo. Las promociones, descuentos y cuotas fueron determinantes para sostener la demanda, aunque los comerciantes advirtieron que el costo financiero redujo significativamente los márgenes de rentabilidad. Entre los productos más vendidos se destacaron las remeras, riñoneras y gorras premium.
Las librerías también lograron una mejora interanual. Sin embargo, los comerciantes señalaron que el objetivo principal fue obtener liquidez inmediata, resignando ganancias. Los compradores priorizaron las opciones más accesibles y mostraron especial interés por los libros vinculados a negocios, economía, finanzas e historia.
En Calzado y marroquinería predominó un movimiento moderado, con consumidores enfocados en las alternativas más económicas y una fuerte dependencia de las promociones y descuentos. Los empresarios del sector remarcaron que, pese a algunos repuntes en cantidad de unidades vendidas, la rentabilidad fue baja.
En Electrodomésticos y artículos para el hogar, el movimiento fue dispar. Algunos comercios lograron buenos resultados gracias a fuertes descuentos en productos tecnológicos y de conectividad, mientras que otros registraron escasa circulación de clientes. El denominador común fue un consumidor que postergó las decisiones de compra hasta último momento en busca de mejores ofertas.
Por el lado de Equipos, periféricos, accesorios y celulares, el panorama fue más complejo. Los comerciantes señalaron que las ventas no alcanzaron para mejorar el balance del mes y que sostener el nivel de actividad exigió resignar márgenes de ganancia. La demanda se concentró en productos de menor valor, como auriculares Bluetooth.
Finalmente, Cosméticos y perfumería atravesó una de las situaciones más difíciles. Los comerciantes advirtieron sobre un cambio en los hábitos de consumo: muchos clientes utilizan los locales físicos para probar productos, pero terminan concretando la compra a través de plataformas digitales, atraídos por mejores precios y mayor comodidad. La creciente competencia de productos importados adquiridos por internet también fue señalada como uno de los factores que profundizó la caída del sector.
Con este resultado, el comercio minorista volvió a evidenciar las dificultades para recuperar el nivel de consumo en una de las fechas más importantes del calendario anual, en un contexto donde las promociones y el financiamiento ya no alcanzan para revertir la cautela de los hogares.
