El oficialismo cerró un acuerdo con el PRO y la UCR para frenar la interpelación a Adorni

El oficialismo habilitará el debate en comisiones controladas por La Libertad Avanza, una jugada que le permite dilatar los tiempos. La oposición igual irá al recinto este martes para exponer a los aliados que no acompañen.

La Libertad Avanza encontró una salida a la situación de Manuel Adorni en la Cámara de Diputados. Mientras la oposición busca reunir los votos para abrir mañana una sesión destinada a interpelar al jefe de Gabinete, el oficialismo cerró un acuerdo con el PRO y la UCR que le permite ganar tiempo y descomprimir la presión sobre el funcionario.

Según trascendió de fuentes parlamentarias, el entendimiento consiste en habilitar el debate en las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Peticiones, Poderes y Reglamento, ambas controladas por La Libertad Avanza. Con ese movimiento, desde el oficialismo sostienen que pierde sentido la sesión especial convocada para este martes a las 14, que la oposición había pedido para emplazar a esas mismas comisiones y avanzar hacia una eventual moción de censura.

La maniobra le da a Menem el manejo de los tiempos: es la presidencia de los bloques la que define el ritmo del debate en comisión, la cantidad de invitados y la prueba a producir. El objetivo de fondo es estirar la discusión hasta el receso invernal para que el tema pierda centralidad, y que sea la Justicia —y no el Congreso— la que termine definiendo el futuro de Adorni, investigado por presunto enriquecimiento ilícito.

El esquema también les sirve a los aliados. En el PRO y la UCR prefieren no quedar expuestos a votar junto al peronismo ni, a la vez, a defender abiertamente al jefe de Gabinete. Al trasladar la iniciativa a las comisiones, la decisión política de avanzar quedaría en manos del Senado, donde ambos partidos ya se inclinaron por acompañar la interpelación. “Si los senadores avanzan, no hay margen para nosotros; pero ahora dependerá de ellos”, graficaron desde el bloque amarillo.

La incógnita que persiste es si todos los legisladores del PRO y de la UCR se plegarán al acuerdo, teniendo en cuenta que desde la conducción de Mauricio Macri consideran que es momento de que Adorni deje la función pública. En la misma línea se ubican sectores del radicalismo, lo que introduce un margen de imprevisibilidad sobre el resultado final.

La segunda parte de la estrategia apunta a la agenda legislativa propia. Con la caída de la sesión opositora, el oficialismo buscará sesionar el miércoles con su propio temario, en el que figuran el llamado “Súper RIGI” —el régimen de incentivos para inversiones superiores a los US$1.000 millones— y el acuerdo para pagar cerca de US$171 millones a los fondos acreedores Bainbridge y Attestor. “Vamos al recinto con estos temas y con Adorni en las comisiones, y de esa manera podemos avanzar”, explicaron desde el PRO.

De todos modos, la jugada también se cruza con la interna del oficialismo. Si la estrategia resulta exitosa, Menem se anotaría un poroto frente a Patricia Bullrich, a quien el entorno libertario de la Casa Rosada le atribuye haber errado el cálculo político en este expediente. Desde el bloque que conduce Ritondo advirtieron, en tanto, que el armado depende de que no surja ninguna novedad nueva sobre el patrimonio de Adorni: una sola revelación adicional, señalaron, alcanzaría para hacer caer el acuerdo.

La definición quedará para esta tarde, una vez que termine el partido de la Selección argentina ante Austria por el Mundial. El oficialismo se siente confiado en que, como mínimo, ganó tiempo. La oposición, por su parte, anticipó que igualmente bajará al recinto este martes para dejar en evidencia a quienes no acompañen. Mientras tanto, Adorni continúa al frente de la Jefatura de Gabinete.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *