Las autoridades informaron que los heridos continúan siendo 16.740, mientras que casi 17.000 personas permanecen en refugios temporales. Además, unas 86.794 familias reciben asistencia y continúan las tareas de rescate y reconstrucción.

El balance de víctimas por el doble terremoto que sacudió a Venezuela el pasado 24 de junio continúa agravándose. El Gobierno confirmó que la cantidad de fallecidos ascendió a 3.889, mientras que los heridos se mantienen en 16.740 , consolidando el desastre como uno de los más devastadores registrados en la historia reciente de América Latina.
Según el último informe del Estado Mayor de Campamentos Transitorios y Viviendas, difundido por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, 16.891 personas permanecen alojadas en 89 campamentos transitorios tras perder sus hogares. En paralelo, 86.794 familias reciben asistencia oficial con alimentos, agua potable, medicamentos y otros insumos básicos.
La destrucción se concentra principalmente en los estados del norte del país, especialmente en La Guaira, donde los daños sobre la infraestructura son severos. El reporte oficial contabiliza 856 edificios afectados, de los cuales 190 colapsaron por completo. A esto se suma la persistente actividad sísmica: desde los movimientos principales, de magnitudes 7,2 y 7,5, ya se registraron 1.142 réplicas, lo que dificulta las tareas de evaluación y reconstrucción.
Un operativo de gran magnitud
La emergencia movilizó uno de los mayores despliegues de respuesta de la historia reciente de Venezuela. En las zonas afectadas trabajan 30.076 efectivos de las fuerzas de seguridad y militares, junto con 3.931 rescatistas internacionales provenientes de distintos países y organismos humanitarios. Además, 29.344 voluntarios civiles colaboran en la remoción de escombros, la asistencia a los damnificados y la distribución de ayuda.
Las autoridades informaron que hasta el momento fueron rescatadas 6.462 personas y distribuidas más de 9.600 toneladas de alimentos, además de agua potable, medicamentos y elementos de primera necesidad. Paralelamente, continúan las inspecciones para determinar qué viviendas, hospitales, escuelas y edificios públicos podrán ser reparados y cuáles deberán demolerse.
En numerosas localidades persisten los cortes de electricidad, las dificultades para acceder a agua potable y las limitaciones en la atención sanitaria, mientras miles de familias continúan viviendo en refugios temporales.
Venezuela pidió a la ONU liberar fondos para la reconstrucción
En medio de la emergencia, el canciller Yván Gil solicitó a los países miembros de la Organización de las Naciones Unidas la liberación de los fondos soberanos retenidos al Estado venezolano para financiar la reconstrucción de las zonas devastadas.
El planteo fue realizado durante un encuentro encabezado por el subsecretario general para Asuntos Humanitarios y coordinador de Socorro ante Emergencias de la ONU, Tom Fletcher, donde también se abordó la cooperación internacional para asistir a las víctimas.
Las autoridades venezolanas sostienen que esos recursos son indispensables para reconstruir viviendas, hospitales, escuelas e infraestructura pública, una tarea que organismos nacionales e internacionales estiman demandará inversiones millonarias y varios años de trabajo debido al nivel de destrucción.
Encontraron sin vida al niño argentino Lucas Gámez
En las últimas horas también se confirmó el desenlace de una de las búsquedas que más conmovió tanto a Venezuela como a Argentina. Lucas Gámez , el niño argentino de 9 años que permanecía desaparecido desde el derrumbe provocado por los terremotos, fue encontrado sin vida entre los escombros.
La noticia fue confirmada por su madre, Blancalinda Martínez, luego de que los equipos de rescate localizaran el cuerpo tras 14 días de búsqueda.
Lucas había nacido en Argentina y se había mudado hacía apenas cuatro meses a Venezuela junto a su familia. Al momento del terremoto se encontraba con un tío cuando quedaron atrapados por el derrumbe. Su caso había generado una amplia movilización de rescatistas y una fuerte repercusión en ambos países.
