El acuerdo sanitario permitirá que establecimientos argentinos comiencen a vender carne vacuna y productos lácteos a Indonesia, un país que durante 2025 importó alimentos de ambos sectores por más de 2.400 millones de dólares.

La Argentina quedó habilitada para exportar carne bovina y productos lácteos a Indonesia, uno de los mercados más grandes y con mayor potencial de Asia. El acuerdo fue confirmado este miércoles por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca y la Cancillería, luego de una serie de intercambios técnicos destinados a establecer los requisitos sanitarios que deberán cumplir los establecimientos interesados.
El entendimiento fue alcanzado entre el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria y la Dirección General de Servicios de Ganadería y Sanidad Animal de Indonesia. El protocolo permite por primera vez el ingreso de carne vacuna argentina y reabre el mercado para los lácteos. El país asiático posee alrededor de 280 millones de habitantes y durante 2025 importó carne bovina por casi 884 millones de dólares, principalmente desde India, Australia y Brasil.

El segmento lácteo también representa una oportunidad significativa para la producción nacional. Durante el año pasado, Indonesia realizó compras externas por 1.597 millones de dólares, con la leche y la nata entre los productos más demandados. La apertura se produce además en un momento favorable para el comercio exterior argentino: durante el primer semestre de 2026 se exportaron 336.200 toneladas de carne bovina por 2.288 millones de dólares, lo que representó un crecimiento del 43,3% en valor frente al mismo período de 2025.
El avance exportador contrasta, sin embargo, con la situación del mercado interno. El consumo aparente de carne vacuna cayó un 11,5% interanual durante los primeros seis meses del año y registró su peor primer semestre en tres décadas. El promedio se ubicó en 47 kilos anuales por habitante, en medio de una suba del 53,6% en el precio de los cortes y de una pérdida del poder adquisitivo que redujo la capacidad de compra de los hogares argentinos.
