En diálogo con N9, Juan Arregin, abogado querellante de la familia de Graciela López, explicó que la cesantía llevó tranquilidad a los familiares, aunque aclaró que esperaban la exoneración definitiva del acusado.

La familia de Graciela Mabel López recibió con calma la decisión del Gobierno del Chaco de disponer la cesantía de Luciano Alberto Etudie, único imputado por el femicidio de la mujer y por el homicidio de su propio padre. La sanción administrativa fue formalizada mediante un decreto provincial y significó el apartamiento del acusado de la Policía del Chaco, mientras continúa el proceso penal en su contra.
En diálogo con N9, Juan Arregin, abogado querellante de la familia de Graciela López, explicó que la medida permitió reducir parte de la preocupación que generaba que Etudie conservara el estado policial. “Esta resolución viene a aplacar un poquito los nervios que tenía la familia porque él seguía estando con estado policial”, afirmó.
El abogado aclaró que los familiares pretendían una sanción más severa y definitiva, aunque reconoció que la cesantía es la medida que corresponde dentro de esta etapa administrativa. “No es lo que se quería porque se buscaba una exoneración, pero es un trámite previo hasta que él tenga sentencia”, explicó. Según señaló, una eventual condena permitiría avanzar luego con la exoneración y la pérdida de cualquier beneficio vinculado a la fuerza.
Respecto del expediente penal, Arregin sostuvo que la investigación se encuentra prácticamente concluida desde la perspectiva de la querella. “Tenemos las pericias, las autopsias, los informes, los celulares y los testigos que ya declararon”, detalló. Esos testimonios, agregó, permitieron reconstruir el contexto de violencia que habría atravesado Graciela antes del crimen.
El avance hacia la imputación formal y la elevación a juicio depende actualmente de la recuperación médica de Etudie, quien permanece bajo tratamiento por las lesiones sufridas durante el procedimiento policial. “Hay que reconstruir su rostro y darle el alta para que pueda enfrentar el juicio, pero en lo sustancial la causa está resuelta”, sostuvo el querellante. También remarcó que la familia espera que el acusado se recupere para que pueda responder ante la Justicia y evitar que el caso quede impune.
Arregin señaló que los hijos y la madre de Graciela continúan recibiendo acompañamiento legal y psicológico para afrontar las consecuencias del hecho. “Situaciones de tanto dolor ameritan un tratamiento y un acompañamiento psicológico que ayuden a comprender lo que pasó y a sobrellevarlo”, expresó. Una vez que el imputado esté en condiciones, la querella espera que la causa sea elevada y que el acusado enfrente un juicio por jurados.
