A pesar de su edad y con un deseo de aprender intacto, Niza regresó a las aulas mostrando su dedicación y pasión por lo que se hace.

Niza Ramona Mieres de Manader vino tiempo atrás a radicarse en Resistencia junto a su familia, desde su Paraguay natal. Luego de ser maestra rural por muchos años, ser madre de cinco hijos, abuela de diecisiete nietos y además bisabuela, tomó la decisión de volver a estudiar. Tras sortear varios obstáculos, se recibió de profesora y luego licenciada en Letras. Así, demostró que no hay edad para aprender y cumplir los sueños.
” “El Saber no ocupa lugar’ me dije y comencé a estudiar”, comentó a Diario TAG sobre el momento en que regresó a las aulas. “La facultad me quedaba cerca de casa, entonces estudié otra vez el profesorado en Letras. Me recibí de profesora, después de licenciada, después hice otros cursos de perfeccionamiento. Y acá estoy, lo que hago ahora es escribir“, repaso sobre el camino recorrido.

Los pasillos de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) se volvieron parte de su rutina. Allí también se relacionó con compañeros y profesores de distintas edades, forjando con ellos una gran amistad: “Yo me adapto a todas las edades. Si tengo que estar con un niño de preescolar, me tiro en el suelo y juego con ellos. Y con la gente grande igual. Me llegaron a apreciar bastante en la facultad y hasta hoy creo que tengo buenos amigos”, expresó.
Las clases, los trabajos y los exámenes los iba realizando a su tiempo, tratando de acomodar sus otras actividades y responsabilidades. “Yo ya no era una chica joven, tenía otras actividades para hacer. Era ya mamá, era abuela, era todo y tenía que eh dividir mis actividades en varias partes“, describió la mujer.

Su entorno la acompañó en cada paso, pero en el trayecto también tuvo algunos tropiezos. “Uno de los profesores me dice una vez: ‘Usted se equivoca en venir acá, usted tiene que salir e ir a bailar salsa’, por mi edad”, recordó como anécdota.
A pesar de todo, siguió avanzando en la carrera y un 1° de agosto de 2023 egresó de la carrera de Profesorado en Letras. Ese mismo día nació su octavo bisnieto. “Aquella vez no lo conté, se fueron solamente mi nuera, mi hijo y mi nieta. Me acompañaron, estaban afuera, pero cuando salí a esperar la nota y salió la profesora, aparecieron, no sé de dónde, todos mis compañeros. Vinieron de todos lados. Y bueno, fue una alegría total”, rememoró con emoción.

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También mencionó a otros docentes que valoraron su dedicación y tenacidad: “Unas profesoras me dijeron: ‘Ay, Niza, vos no vas a parar hasta llegar al doctorado’”.
Al ser consultada sobre qué la motivó a seguir avanzando aun en los momentos difíciles, hizo la siguiente reflexión: “Lo que me motivaba es saber que, como decía el filósofo, ‘yo solo sé que no sé nada’ y todo lo que a mí me cuesta es un desafío para seguir adelante“.
Niza siguió estudiando, siguió formándose y sigue hoy siendo un ejemplo de que no hay edad para cumplir los sueños. “Yo no pienso en mi edad. Como dice Carpentier, se trata de vivir el día a día con intensidad y no hay edad para el estudio, no hay edad para aprender“, concluyó.
Hoy se dedica de pleno a la escritura y comparte sus ideas en cuentos, relatos y poesías. Como reflejo de su historia, compartió el siguiente poema.
La vida en esta vida
La vida es un susurro,
un momento fugaz,
un instante precioso,
un regalo sin igual.
En cada respiración
hay un nuevo comienzo.
En cada latido
hay un nuevo sueño.
La vida es un viaje,
un camino sin fin,
un misterio que explorar,
un tesoro que descubrir.
¿Qué es la vida en esta vida?
Es un regalo que vivir,
un momento que disfrutar,
un instante que amar.
