
El episodio climático, que ya provoca nevadas excepcionales y olas de frío en la Patagonia, amenaza con episodios de precipitaciones extremas y tormentas severas en algunas provincias, que podrían incluir crecidas de ríos históricas
La llegada de un episodio de El Niño muy intenso genera inquietud en Argentina ante la posibilidad de lluvias extraordinarias y eventos climáticos extremos, según advirtieron especialistas consultados por Infobae.
la meteoróloga de Meteored Cindy Fernández aclaró que el fenómeno se trata de una fase de El Niño muy fuerte, y precisó que la denominación “súper” no forma parte de la terminología científica y que lo relevante radica en la intensidad del evento y la probabilidad de aparición de fenómenos asociados.
el licenciado en Medio Ambiente y pronosticador del Aeropuerto de Córdoba, Marcelo Madelón explicó que El Niño consiste en una corriente de agua cálida que aparece periódicamente en el Pacífico, modificando el clima global. En la región sudamericana, la irrupción de aguas cálidas interrumpe la estabilidad habitual, lo que puede provocar alteraciones importantes en la atmósfera y la distribución de lluvias.
Fernández señaló que la magnitud de El Niño no define directamente la gravedad de los fenómenos asociados, sino la probabilidad de su ocurrencia.
Es decir, un Niño muy fuerte no garantiza impactos más severos, pero sí aumenta la frecuencia de eventos meteorológicos anómalos.
Además, la especialista advirtió que “el contexto de cambio climático altera el comportamiento tradicional del fenómeno, dado que la atmósfera global contiene más humedad que hace décadas, lo que potencia la materia prima de las lluvias”.
¿Cómo se manifestará El Niño en las distintas regiones del país?

La influencia del Súper El Niño no se reparte de manera uniforme en el territorio argentino. Según Fernández, los efectos varían según la estación del año y la ubicación geográfica. Y señaló que este invierno de 2026 ya exhibió características típicas de El Niño, como intensas nevadas en la cordillera central y episodios de frío extremo en la Patagonia, donde se registraron varias olas de frío superiores a los 10 días, con temperaturas mínimas récord.
Estos valores se asocian con la modificación de los patrones de viento y la circulación atmosférica que introduce el fenómeno.
Con la llegada de la primavera y el verano, el foco de atención se traslada hacia el noreste, el litoral y el este de la región pampeana, abarcando provincias como Misiones, Corrientes, Chaco, Santa Fe, Entre Ríos y la provincia de Buenos Aires. En estas zonas se observa el efecto más claro de El Niño: la persistencia de condiciones húmedas, el aumento de los días con precipitaciones y la recurrencia de lluvias torrenciales.
Madelón puntualizó que el país podría enfrentar inundaciones más profundas que en episodios previos, especialmente en áreas donde las lluvias suelen concentrarse en cortos periodos.
Asimismo, advirtió que las intensas lluvias en el sur de Brasil ya impactan en el caudal de los ríos Iguazú, Uruguay y Paraná, anticipando posibles crecidas y desbordes en la cuenca del Plata, fenómeno que podría agravarse a medida que avance el Súper El Niño.
¿Qué fenómenos pueden esperarse?
El patrón característico durante un El Niño muy fuerte implica un aumento de las lluvias y la frecuencia de fenómenos extremos, aunque la intensidad puntual de cada evento depende de la interacción con otros factores climáticos regionales. Según Fernández, el noreste argentino y el litoral experimentarán lluvias más abundantes y persistentes, con mayor recurrencia de días nublados, humedad elevada y episodios de precipitaciones intensas.
Durante el invierno, ya se observaron nevadas excepcionales en la cordillera y olas de frío severas en la Patagonia. A medida que avance la temporada, se prevé un incremento de las tormentas, algunas de ellas severas, y la posibilidad de eventos poco habituales como tornados, un fenómeno que ya se registró en Argentina y el sur de Brasil en semanas recientes.
Fernández precisó: “El Niño no afecta a todo el país por igual, sino que sobre todo en el litoral y el noreste la señal es mucho más clara, con temporadas más lluviosas y más cantidad de eventos de tormentas fuertes”.
