
La empresa incorporó al mercado una garrafa de material compuesto fabricada en Noruega. Pesa hasta un 60% menos que la tradicional, no se oxida y permite visualizar el nivel de gas disponible.
Amarilla Gas presentó una nueva alternativa para los usuarios de gas envasado: una garrafa de material compuesto que combina fibra de vidrio y polímero de alta densidad, con un diseño ergonómico, menor peso y la posibilidad de visualizar cuánto gas queda en su interior.
Durante una visita al estudio de Radio Libertad, Sebastián Torbidani, gerente de Marketing de Amarilla Gas, y Nicolás Klees, gerente Comercial de la empresa, explicaron las características del nuevo producto y destacaron que la iniciativa forma parte de la política de innovación de la compañía.
“Somos una marca que nos gusta innovar y traemos este producto justamente para que ahora los usuarios tengan una opción más, para que puedan elegir”, explicó Torbidani.
El ejecutivo destacó que la nueva garrafa no solo incorpora tecnología, sino también un diseño pensado para facilitar su manipulación. “Es un producto que no solo tiene tecnología, sino que tiene diseño. Es muy lindo. Es 60% más liviano, mucho más cómodo para mover y, cuando lo agarrás, te das cuenta de que es ergonómico”, señaló.
Una garrafa que permite ver cuánto gas queda
Una de las principales características del nuevo envase es que es traslúcido. Esto permite observar el gas en estado líquido y conocer de manera aproximada cuánto queda disponible.
“El producto es traslúcido, entonces podés ver cuánto gastaste y cuánto todavía tenés“, explicó Torbidani.
Klees detalló que“el alma es fibra de vidrio con una resina muy resistente y el material de afuera es un polímero de alta densidad ergonómico”, indicó.
Además, el material evita uno de los problemas habituales de los envases metálicos: la oxidación. “Esta garrafa no se oxida, no se mancha y no ensucia el piso porque es plástico“, destacó Torbidani.
El color amarillo, además, no se obtiene mediante una pintura exterior, sino que forma parte del propio material. “No es que tiene una pintura amarilla por encima. El plástico es amarillo, entonces no hay forma de que dejes de ver el amarillo“, explicó el gerente de Marketing.

Seguridad y fabricación
Ante una de las principales dudas que puede generar el cambio de un envase metálico a uno de material compuesto, los representantes de Amarilla Gas remarcaron sus estándares de seguridad.
“Esta garrafa tiene el estándar de seguridad más alto a nivel mundial. Fue fabricada en Noruega y es la garrafa que se usa en el mundo“, sostuvo Torbidani.
Klees explicó que existen países donde este tipo de envases ya conforman una parte importante del parque de garrafas y remarcó que están diseñados para ser utilizados en los hogares.
El nuevo envase, además, mantiene las mismas condiciones de uso que la garrafa tradicional. No es necesario realizar modificaciones en la instalación domiciliaria, ya que utiliza el mismo gas, regulador y cañerías.
¿Cuánto cuesta y cómo se puede solicitar?
Los usuarios que ya cuentan con una garrafa metálica pueden cambiarla por el nuevo envase de material compuesto. Según explicaron desde la empresa, el cambio tiene un costo de $106.000 por el envase, más el valor de la carga de gas.
El pago por el cambio del envase puede realizarse en tres cuotas sin interés con tarjeta Tuya, mientras que la carga mantiene el mismo precio que la correspondiente a una garrafa tradicional de 10 kilos.
El pedido puede realizarse a través de los distintos canales de Amarilla Gas: servicio de delivery, página web, WhatsApp, aplicación o línea telefónica.
Además, la empresa mantiene la posibilidad de realizar los pedidos mediante el sistema tradicional de atención telefónica, mientras que sus canales digitales permiten realizar pedidos durante las 24 horas y, en el caso del delivery, realizar un seguimiento del envío en tiempo real.
“Si sos un usuario recurrente, cuando pedís, el sistema ya te conoce. Ya sabe quién sos y prácticamente no tenés que hacer mucho más que confirmar el pedido”, explicó Torbidani.
La empresa también señaló que los repartidores pueden asistir al usuario con la colocación de la garrafa y la conexión del regulador, facilitando la manipulación del envase.
