
Impulsada por la oposición, la Cámara de Diputados inició este martes el debate alrededor de una situación que afecta a millones de argentinos: el sobreendeudamiento y la morosidad en la que han caído las familias a raíz del deterioro del poder adquisitivo de los ingresos.
En el plenario conjunto de las comisiones de Finanzas y Defensa del Consumidor, del Usuario y la Competencia que tuvo lugar en el Anexo C de la cámara baja, legisladores, especialistas y representantes del sector financiero se sentaron para discutir el fenómeno que ya afecta a seis millones de personas y que, según los expositores, se ha convertido en una “crisis silenciosa”.
El encuentro, convocado tras el emplazamiento aprobado el 9 de septiembre, abrió el tratamiento de decenas de proyectos que buscan regular un ecosistema crediticio que creció sin control: bancos, fintechs, billeteras virtuales, créditos informales y plataformas.
Los especialistas invitados coincidieron en el diagnóstico: la mayoría de los hogares endeudados no lo están por consumo suntuario sino por supervivencia. Según los datos presentados, el 75% de los créditos tomados en los últimos meses se destinaron a alimentos, medicamentos y servicios básicos.

En tanto, la morosidad, que ya supera el 34% se ubica por encima de los niveles registrados en la crisis de 2001 y en la pandemia. “Estamos frente a una pandemia económica”, advirtió uno de los economistas convocados.
Ante ese marco, especialistas y organizaciones sociales pidieron una respuesta estatal inmediata, argumentando que la caída del poder adquisitivo empuja a millones de personas a un endeudamiento estructural del que no pueden salir.
Por su parte, el sector financiero rechazó cualquier intento de imponer refinanciaciones obligatorias o regulaciones que “premien el incumplimiento”, recordando que el crédito en la Argentina representa apenas el 13% del PBI y que cualquier intervención brusca podría retraerlo aún más.
Mientras la oposición impulsa más de 50 proyectos y busca un dictamen consensuado sin impacto fiscal, el oficialismo libertario trabaja en un texto propio que daría fuerza de ley a circulares del Banco Central e incorporaría un capítulo de educación financiera.
El debate continuará el 22 y el 29 de septiembre, fechas en las que las comisiones deberán emitir dictamen mientras la expectativa es alta ya que, impulsado por el ímpetu opositor y la demanda social, el Congreso parece dispuesto a discutir un problema que atraviesa a todas las clases sociales.
