La medida alcanza a los impuestos sobre los combustibles líquidos y gas. Sin embargo, las petroleras podrán modificar los valores en los surtidores por otros factores.

El Gobierno nacional postergó hasta diciembre la actualización de los impuestos sobre los combustibles líquidos y al dióxido de carbono (gas), cuyo incremento estaba previsto para noviembre. La medida fue oficializada mediante el Decreto 723/2026 y busca evitar que la actualización tributaria genere una presión adicional sobre la inflación y los precios en los surtidores.
De esta manera, el aumento comenzará a aplicarse a partir del 1° de diciembre de 2026. Los tributos se actualizan de acuerdo con la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC), aunque el Gobierno viene postergando su aplicación en distintos períodos para moderar el impacto sobre los consumidores.
La decisión apunta a evitar que una suba impositiva se traslade a los costos de transporte, logística, distribución de mercaderías y actividad agropecuaria, además de afectar directamente a quienes utilizan vehículos particulares.
La actualización de estos gravámenes también puede repercutir en los precios de la nafta súper, la premium y el gasoil. Por eso, el Ejecutivo sostiene que el diferimiento permite acompañar el proceso de desaceleración inflacionaria y aplicar los ajustes de manera gradual.
PRECIOS EN LOS SURTIDORES
La postergación impositiva no implica un congelamiento de los combustibles durante noviembre. Los precios finales también dependen de otros factores, como la cotización internacional del petróleo —en particular, el barril de Brent—, el valor de los biocombustibles y el tipo de cambio.
Por ese motivo, las empresas petroleras todavía podrían aplicar modificaciones en los surtidores por razones comerciales u operativas, independientemente de la actualización tributaria que quedó aplazada.
El diferimiento, además, amplía la brecha entre los impuestos que deberían actualizarse según el esquema legal y los montos que efectivamente se recaudan. El sector de hidrocarburos seguirá atento a diciembre, cuando está prevista la aplicación del incremento, aunque el Gobierno podría disponer una nueva postergación.
