
Un violento episodio ocurrió durante un vuelo de American Airlines que había partido de Dallas, Texas, con destino al aeropuerto de Newark, Nueva Jersey. Un pasajero de 67 años comenzó a comportarse de manera agresiva aproximadamente dos horas después del despegue y generó una situación de tensión entre quienes viajaban a bordo.
Según los testimonios citados por medios estadounidenses, el hombre comenzó a insultar a los pasajeros y, de manera repentina, tomó del cuello a la persona que estaba sentada junto a él.
Además, habría realizado expresiones vinculadas con Jesús y el infierno y lanzó insultos de carácter racista y homofóbico contra pasajeros y miembros de la tripulación.
La situación escaló rápidamente y varios pasajeros intentaron intervenir para detener al hombre. Finalmente, con elementos proporcionados por la tripulación, lograron inmovilizarlo utilizando precintos de seguridad y cinta adhesiva. El pasajero permaneció sujeto a un asiento durante el resto del trayecto hasta que la aeronave pudo aterrizar.
Uno de los pasajeros que participó en la reducción contó que el hombre se resistió y llegó a morderle la mano. Otros testigos describieron el episodio como una situación de extrema hostilidad que afectó especialmente a quienes viajaban en primera clase y obligó a la tripulación a tomar medidas para preservar la seguridad dentro del avión.
Por la gravedad del incidente, el vuelo AA618 debió modificar su recorrido y desviarse hacia Baltimore, Maryland. Una vez que la aeronave aterrizó, agentes de la policía local y del FBI intervinieron para retirar al pasajero del avión y hacerse cargo de la situación.
La policía de la Autoridad de Transporte de Maryland arrestó al hombre, cuya identidad no fue difundida, y le inició un registro por cargos estatales. Después de que el pasajero fuera retirado, el avión pudo continuar su recorrido y finalmente dirigirse hacia Newark, su destino original.
Tras el episodio, American Airlines emitió un comunicado en el que confirmó que el vuelo 618 fue desviado debido a un pasajero conflictivo y destacó el accionar de sus empleados y de los pasajeros que colaboraron.
La compañía remarcó que la seguridad de sus clientes y trabajadores es su máxima prioridad y que no tolera hechos de violencia. El caso se suma a una tendencia creciente de incidentes protagonizados por pasajeros conflictivos en vuelos comerciales de Estados Unidos.
