El gobernador de La Pampa duro contra Milei “se viene una reforma tributaria encubierta”

La Pampa acusa una “reforma tributaria encubierta” de Javier Milei y Toto Caputo. Ideología y bolsillo. Puentes con gobernadores para la resistencia.

Para La Pampa, no hay negociación posible de la reforma laboral tal como la propone la Casa Rosada. El gobernador Sergio Ziliotto interpreta que el proyecto lleva adosada una modificación tributaria encubierta y no abre puertas a un acuerdo, como sí lo hacen otros jefes territoriales.

El impacto del proyecto sobre el Impuesto a las Ganancias, y la consecuente repartija coparticipable, tiene números concretos. A La Pampa, le dolería el bolsillo en una suma de entre $20.000 millones y $35.000 millones anuales, según estiman en la administración provincial.

Así lo confirmó el ministro de Hacienda Guido Bisterfeld, a partir de los cálculos provenientes de tres análisis diferentes sobre el impacto de esa ofensiva libertaria.

Scrum contra la reforma laboral

El proyecto enviado por la Casa Rosada propone modificar las alícuotas del inciso a del artículo 73 de la ley del Impuesto a las Ganancias para los ejercicios fiscales que se inicien a partir del 1 de enero de este año. Ziliotto y sus colegas parados en la vereda de la resistencia sostienen el vínculo y las conversaciones cotidianas en el grupo de WhatsApp, para tratar de coordinar estrategias en el Congreso: buscan un scrum que opere como muro de contención a algunas de las pretensiones libertarias.

Tienen la certeza de que la propuesta del presidente Javier Milei y el ministro Toto Caputo ya tiene en el Senado el número necesario para seguir con vida, aún cuando no hubiera defecciones en el bloque peronista.

La pelea se puede dar en la Cámara de Diputados y Diputadas. Hay una serie de contactos para voltear ese artículo 191. Hay un puente para que el cordobés Martín Llaryora se sume al visto bueno del bonaerense Axel Kicillof, el riojano Ricardo Quintela, el formoseño Gildo Insfrán, el fueguino Gustavo Melella y el santiagueño Elías Suárez.

La Pampa tiene en Diputados, para gestar acuerdos y monitorear finanzas, a una referencia económica como Ariel Rauschenberger.

Sergio Ziliotto sigue en la trinchera de la resistencia

El ministro del Interior Diego Santilli viene aceitando contactos con los jefes territoriales para asegurarse el número necesario de manos alzadas. Esas conversaciones en algunos casos avanzaron, al menos hasta garantizarse que no habrá rechazo.

El intento de Nación encuentra obstáculos de distinto tipo. En el caso de La Pampa, Ziliotto sostiene una posición que es similar a la que protagoniza desde el 10 de diciembre de 2023. Aunque es el único gobernador claramente opositor que es relativamente tenido en cuenta para el diálogo por Nación, el pampeano considera que la ley implica un nuevo ataque al federalismo y le mete la mano en el bolsillo a las provincias.

“Hay una reforma impositiva encubierta que impacta en los recursos del Estado. Recibimos menos”, aseveró Ziliotto.

El diálogo que se abrió con algunos funcionarios nacionales no cambió los posicionamientos. Tras el encuentro inicial que tuvo con Santilli, La Pampa logró que se destrabe una porción de la deuda: consiguió el pago de parte de lo que corresponde al déficit previsional. Pero más que por voluntad política conciliadora del poder violeta, fue tras la intervención de la Corte Suprema de Justicia.

Justamente por eso, esa vía que es la ventana negociadora con Maximiliano Pullaro en Santa Fe, para La Pampa no entra en el radar.

Diego Santilli está avisado

El mismo día del encuentro con Santilli, Ziliotto asvisó que no le tiene miedo a la palabra reforma, aunque aclaró que “si hay una reforma que impacte negativamente en los intereses de la Provincia o perjudica a la gente”, no la va a acompañar.

El gobernador pampeano rechaza, por un lado, la reforma laboral por sus aspectos vinculados al trabajo y los derechos que se ponen en juego. Y también cuando mira el texto desde la billetera pampeana.

“Se achican recursos en $3,1 billones. De ese monto, $1,4 billones corresponden al Estado nacional y $1,7 billones al conjunto de las provincias. Además va a beneficiar a las empresas más grandes del país”, dice y se planta. La queja incluye el hecho que los beneficios fiscales “no van a las pymes ni a los trabajadores, sino a las compañías de mayor dimensión económica”.

El golpe sobre la billetera de La Pampa

Una de las estimaciones del impacto fiscal la hizo el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), que estableció el costo fiscal directo inicial anual en el orden del 0,22% del PBI. En esa cuenta, conservadora, a La Pampa le llegarían $20.401 millones menos.

El ministro Bisterfeld dice que la realidad podría estirar el monto del perjuicio a los $35.000 millones, tomando en cuenta los cálculos que profundizaron el senador del peronismo chaqueño Jorge Capitanich y el informe del diputado de Unión por la Patria Guillermo Michel.

Las previsiones indican que ese impacto operará además en año electoral, 2027, cuando las empresas presenten las declaraciones juradas correspondientes al ejercicio 2026. La Pampa se para de manos porque es otra merma estructural de recursos que golpea en un contexto de caída de la actividad económica y de mayores demandas sociales.

“Vamos a una eclosión que tiene que ver con la baja recaudación y la baja respuesta del Estado. Hay un gran endeudamiento de las familias, producto de la crisis económica”, advirtió Ziliotto.

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