El índice interanual llegó al 32,4%. Alimentos volvió a liderar los aumentos y sigue el debate por la postergación de la nueva fórmula del IPC.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que la inflación de enero de 2026 se ubicó en 2,9%, lo que representa una leve aceleración de 0,1 puntos porcentuales en comparación con diciembre. Con este resultado, el índice acumuló un 32,4% en los últimos doce meses, en medio de cuestionamientos por la decisión del Gobierno nacional de postergar cambios en la metodología de cálculo del indicador.
Los rubros que más aumentaron
El informe oficial reflejó que el mayor impacto en el costo de vida se registró en Alimentos y bebidas no alcohólicas, con una suba del 4,7%, impulsada principalmente por incrementos en carnes, verduras, tubérculos y legumbres.
En segundo lugar se ubicó el rubro Restaurantes y hoteles, con un aumento del 4,1% durante el mes.
En contraste, los menores movimientos se observaron en Educación, que subió apenas 0,6%, mientras que Prendas de vestir y calzado registró una baja del 0,5%.
Cómo se movieron los distintos tipos de precios
El relevamiento también mostró que los precios estacionales lideraron los incrementos con una suba del 5,7%, seguidos por la inflación núcleo, que avanzó 2,6%, y los precios regulados, con un aumento del 2,4%.
El comportamiento de los alimentos volvió a tener fuerte incidencia en el promedio general, especialmente en productos de consumo básico, que suelen impactar con mayor intensidad en los hogares de menores ingresos.
El debate por la fórmula del IPC
El dato se difundió en un contexto de discusión sobre la metodología del índice inflacionario. El Gobierno decidió suspender la actualización prevista para enero, que implicaba reemplazar la canasta de consumos basada en 2004 por una elaborada entre 2017 y 2018, que otorga mayor peso a los servicios dentro del cálculo.
Desde el Ministerio de Economía explicaron que la modificación se aplicará cuando el proceso de desaceleración inflacionaria esté más consolidado. Según estimaciones oficiales, el cambio podría concretarse hacia la segunda mitad del año.
Economistas privados señalaron que una actualización de la canasta podría reflejar una inflación levemente superior, debido al mayor dinamismo que vienen mostrando los servicios respecto a los bienes.
