La Legislatura provincial modificó la Ley 9-G para habilitar el uso de sedación consciente con óxido nitroso y oxígeno. La técnica busca facilitar la atención de personas con discapacidad, niños y pacientes con miedo extremo al tratamiento dental.

La Legislatura del Chaco aprobó una modificación de la Ley 9-G que incorpora la sedación consciente con una mezcla de óxido nitroso y oxígeno en las prácticas odontológicas realizadas en la provincia. La medida apunta a mejorar el acceso a tratamientos dentales para personas con discapacidad, niños y pacientes que presentan ansiedad o fobia frente a este tipo de procedimientos.
La técnica permite reducir el nivel de ansiedad y elevar el umbral del dolor sin provocar la pérdida de conciencia del paciente, lo que facilita el trabajo del profesional y mejora las condiciones de seguridad durante la atención.
Desde el Instituto Provincial para la Inclusión de las Personas con Discapacidad (IPRODICH), la vicepresidenta Mónica Morales consideró que la incorporación de esta herramienta representa un avance en materia de salud inclusiva, al establecer protocolos específicos y exigir que las prácticas sean realizadas por profesionales capacitados.
La funcionaria sostuvo que la modificación permitirá reducir barreras de acceso que históricamente dificultaron la atención odontológica de numerosos pacientes y destacó que la medida busca garantizar una prestación más accesible y segura.
La autora de la iniciativa, la diputada Laura Bisonni, explicó que la sedación consciente no reemplaza a la anestesia. Según detalló, se trata de un procedimiento que disminuye la ansiedad, relaja al paciente y reduce la percepción del dolor, permitiendo que el odontólogo pueda realizar el tratamiento en mejores condiciones y con menor nivel de estrés para quien recibe la atención.
